Obra en litigio firmada por Peter Doige
Obra en litigio firmada por Peter Doige

El martes de esta semana terminó en una corte federal de los Estados Unidos en Chicago, Illinois, el proceso en el que se quería obligar a Peter Doig, afamado artista, a aceptar haber pintado un cuadro propiedad de un ex guardia de una prisión canadiense, con la conclusión del juez de que “Peter Doig no pudo haber sido el autor de este cuadro”.

El caso fue presentado por Robert Fletcher, oriundo de Canadá y ex funcionario de una correccional en Toronto, quien argumentaba que el cuadro que tiene en propiedad fue pintado en 1976 por el pintor Peter Doig mientras purgaba sentencia por posesión de drogas.

De acuerdo con la documentación judicial, hace 40 años Robert Fletcher trabajó en el Centro Correccional Thunder Bay y acudía a la Universidad Lakehead. Ahí conoció a un adolescente llamado Peter Doige quien fue imputado y sentenciado en 1976 por posesión de LSD. Durante las sesiones de arte en el Centro Correccional Thunder Bay, Peter Doige pintó el lienzo de la disputa que muestra un paisaje desértico y lo firmó como “Peter Doige 76”.

Siendo su oficial de libertad condicional, Robert Fletcher ayudó a Doige a conseguir trabajo y como parte de esa ayuda le compró el lienzo por 100 dólares canadienses.

Imaginando que la obra en su poder vale millones de dólares, intentó subastarla, pero Peter Doig se opuso declarando que él no había pintado el cuadro: “Bonita pintura, pero no es mía”, dijo.

Por haber evitado la subasta y la venta del cuadro, y supuestamente haber evitado que Fletcher ganara millones de dólares con el lienzo de su propiedad, se presentó la demanda en contra de Doig, hoy de 57 años de edad, en un inusitado caso en el que al artista tuvo que demostrar no ser el autor de la pintura de la controversia.

Robert Fletcher señaló en su demanda varias coincidencias entre el autor de su cuadro, Peter Doige, y el conocido artista, Peter Doig: ambos nacieron en Edimburgo el mismo año; mudaron residencia con sus familias a Toronto, Canadá, donde acudieron a la escuela; y Doig ha admitido haber tenido problemas con el consumo de LSD cuando era un adolescente, aunque ha negado haber estado preso y es en este punto donde ambas historias se separan.

Así, para demostrar que él no es Peter Doige, Peter Doig presentó durante el proceso, a través de sus abogados, evidencia que lo ubican fuera de prisión en la década de 1970: un anuario escolar, cartas de su madre describiendo su participación en la obra escolar Romeo y Julieta y sobre su trabajo en plataformas petroleras en Canadá, y testimonios escritos de sus amigos de la época sobre un viaje que hicieron a Utah para esquiar.

Sin embargo, lo que quizá actuó en contra de las pretensiones de Fletcher fue el hecho de que solo un especialista de arte testificó a su favor señalando coincidencias entre la obra de la controversia y el trabajo de Doig. Sin embargo, su testimonio resultó problemático porque ese especialista tiene interés en la venta de la pintura ya que posee el 25 por ciento de la misma.

Para Peter Doig, sus abogados, y en general, para otros artistas, este fallo es importante porque de haberse concluido que la obra fue pintada por Doig se hubiera abierto la posibilidad a numerosos juicios semejantes presentados por personas con cuadros similares a los de reconocidos artistas, en los que los artistas tendrían que demostrar de una y mil formas no haber pintado esas obras. Así, para el abogado especialista en arte, Nicholas M. O’Donnell, “otros artistas están dando un gran suspiro de alivio”.

William F. Zieske, abogado de Robert Fletcher, dijo que aún piensa que la pintura es original, por lo que están considerando si presentan una apelación.

Más información nytimes.com

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Imagen thestar.com

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