Marco Reus

Las entradas fuertes de un jugador a otro en el fútbol poco a poco van dejando de ser solo asunto del deporte para empezar a ser materia de investigación penal. Para muestra la investigación que la policía alemana inició en contra del futbolista Dennis Erdmann que lesionó en el tobillo a Marco Reus del Borussia Dortmund.

La lesión se produjo durante el encuentro del Borussia Dortmund contra el Dynamo Dresden, equipo de tercera división, el pasado 3 de marzo cuando se disputaba un partido de octavos de final de la Copa de Alemania.

La fuerte entrada de Erdmann contra Reus terminó con el tobillo lesionado para el jugador estrella del Borussia Dortmund y ni siquiera una amonestación contra Erdmann quien siguió jugando mientras Reus era sacado de la cancha por haber quedado inhabilitado para seguir jugando.

Sin embargo el asunto no pasó desapercibido para la policía alemana para quien la acción de Erdmann “no fue una falta dentro de la confrontación deportiva, sino una agresión con el propósito de eliminar al rival de la competición” y así se inició una investigación por lesiones corporales graves.

De acuerdo con el representante de Marco Reus, Dirke Hebbel, citado por el diario alemán Bild, el jugador fue citado por la fiscalía para declarar como afectado, pero ha pedido a la fiscalía que retire los cargos contra Erdmann y se archive la causa.

Caso distinto fue el de Sandro Wieser del club de fútbol Aarau de la liga Suiza, quien en noviembre de 2014 dio un fuerte golpe a Gilles Yipi Yapo, jugador del FC Zurich lesionándole gravemente la rodilla y dejándolo potencialmente fuera del fútbol de por vida. Contra él, el propietario del Zurich, Ancillo Canepa, y el propio Gilles Yipi Yapo, presentaron una denuncia penal.

El caso de Sandro Wieser, de 22 años, fue sentenciado el pasado 6 de mayo en un tribunal en Basilea, Suiza, que concluyó que la acción del jugador había sido negligente y equivalía a una agresión por lo que lo condenó a pagar 10,000 francos suizos, equivalentes a $10,684 dólares estadounidenses. Se trata de una sentencia que no es firme porque puede ser apelada.

Así que el famoso “fair play” fomentado por la FIFA empieza a ser exigido fuera de las canchas por los tribunales porque muchos de los encontronazos en las canchas no son parte del juego sino verdaderos actos delictivos.

Más información Sportyou.es

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net