El viernes de la semana pasada, la juez Catalina Bonnici del juzgado penal en Grasse, departamento de los Alpes Marítimos, Francia, dictó sentencia de dos años de prisión suspendida en contra de Pierre Guennec, un electricista retirado de 75 años de edad, por el robo de 271 trabajos inéditos de Pablo Picasso, realizados entre 1900 y 1932.

Los trabajos de Picasso motivo de la controversia, serán entregados ahora a la administración de la sucesión Picasso, quienes podrán valuar apropiadamente los diferentes dibujos y borradores encontrados entre los que hay nueve collages cubistas realizados por Pablo Picasso y Georges Braque.

Durante todo el proceso, que inició el pasado 11 de febrero, Pierre Guennec, argumentó que el artista y su segunda esposa, Jacqueline, le entregaron las 271 pinturas como agradecimiento por el trabajo que había realizado en su mansión de Notre-Dame-de-Vie en Mougins, tres años antes de la muerte de Picasso.

La existencia de la obra se conoció en 2010 cuando el electricista y su esposa contactaron a Claudio Picasso, hijo del artista y administrador de la herencia, solicitándole una autenticación de la obra en su poder. Conocida la obra, los herederos de Picasso presentaron la denuncia por robo contra el electricista.

Durante el proceso en que se mostró la obra hubo cuestionamientos sobre las razones por las que el artista no había firmado ninguno de estos trabajos, cuando su costumbre era firmarlos y fecharlos. Sobre esto testificó Gerard Sassier, hijo de quien fuera ayudante del artista durante muchos años, quien dijo haber escuchado a Picasso decir después de un intento de robo que nada podía ser robado porque nada estaba firmado.

Pierre Guennec y su esposa Danielle declararon durante el juicio haber sido muy cercanos al artista y a su esposa Jacqueline, y dijo que le llamaban el pequeño primo. Una historia descalificada por la hija del artista, Maya Widmaier-Picasso, quien dijo que era un “descaro” pretender que se “tragaran” esa historia.

Sin embargo la hijastra del artista, Catherine Hutin-Blay, testificó haber conocido a Pierre Guennec y habló sobre la relación cercana de Picasso con el electricista. “De verdad confiábamos en él. Era alguien muy familiar en la casa y absolutamente había una relación de amistad”.

La verdad legal, sin embargo, es que el electricista robo esos 271 trabajos y por ello recibió una sentencia de dos años de prisión suspendida.

Su abogada, Evelyne Rees, declaró que se apelará el veredicto. “A las 10:00am tuvimos un eclipse solar y esta decisión eclipsó la verdad”, manifestó la abogada al salir del tribunal.

Más información Thelocal.fr

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net