En relación con una serie de tiroteos que ocurridos en un vecindario de San Diego, California, la policía arrestó e imputó a Brandon Duncan, un hombre de 33 años que incursiona en el mundo del rap bajo el nombre de Tiny Doo. Su delito, sin embargo, no está relacionado directamente con los hechos sino con su más reciente disco.

La fiscalía decidió imputarlo porque encaja en la definición legal de integrante de pandilla pues su último álbum, titulado No Safety, Inseguridad, presenta en la portada la imagen de una pistola y balas lo que significa que su conducta “intencionalmente promueve, fomenta, o asiste en cualquier conducta criminal por los miembros de la pandilla”.

Además, sostiene la fiscalía, Duncan tiene un apodo de pandillero, lo que lo convierte en miembro de una pandilla, e incluso tiene historial criminal pues en 2008 fue acusado de lenocinio aunque los cargos en su contra luego fueron retirados.

Aunado a la portada del álbum de Duncan se ha presentado como evidencia en su contra varias fotografías de él con miembros de pandillas , probablemente amigos del vecindario de pandilleros donde este hombre vivió.

El abogado de Tiny Doo, Brian Watkins ha argumentado que la imputación de su representado en los tiroteos es “absolutamente inconstitucional” y un desperdicio de dinero de los contribuyentes, declarando que sus canciones no incitaron los tiroteos sino que exclusivamente cuentan una historia sobre pandillas, algo muy semejante a lo que hacen otros cantantes como Snoop Dog o Tupac.

Incluso el abogado Watkins argumentó ante el Tribunal Superior del Condado de San Diego que la imputación a su representado es una criminalización de la expresión artística y lo comparó con la película Scareface, cuestionando si al ser la favorita del crimen organizado también Brian de Palma, director, y Al Pacino, actor, serían imputados por los delitos de estas bandas delincuenciales.

El argumento, sin embargo, no fue lo suficientemente sólido porque el juez decidió que existía evidencia para procesar a Duncan por lo que ordenó el inicio del juicio para el próximo 4 de diciembre y fijó una elevada fianza de un millón de dólares, razón por la cual el rapero permanece en prisión.

La relación entre el rap y los delitos ha sido analizada varias veces en las cortes de varios estados de los Estados Unidos. Los raperos argumentan que se les ha encasillado en un estereotipo de jóvenes hombres de color, violentos y altamente sexualizados y pese a que por las letras de sus acciones se les suele identificar como personas violentas, los conocedores explican que solo se trata de una corriente musical que ha cobrado mucha importancia en la industria por lo que los aspirantes a cantantes de rap se ven orientados a seguir esta corriente y escribir letras violentas para tratar de obtener una oportunidad en el medio.

Este caso contra Brandon Duncan, alias Tiny Doo, es uno muy controvertido porque él ni entregó las armas ni accionó el gatillo y sin embargo podría ser encarcelado hasta un máximo de 25 años según su abogado.

Más información LA Times

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net