Desde que llegaron las redes sociales, las ofensas e insultos están a la orden del día, y como los tuits no se los lleva el viento como a las palabras, las quejas y demandas por estos insultos también empiezan a ser cosa corriente.

La celebridad que más recientemente ha sentido la responsabilidad de sus mensajes de 140 caracteres es la modelo británica Anara Atanes, quien el martes de la semana pasada, tras saber que su novio, el futbolista Samir Nasri no había sido convocado a formar parte de la selección francesa de fútbol para el próximo mundial, arremetió contra Francia y contra el entrenador Didier Deschamps maldiciéndolos: “Fuck france and fuck deschamps! What a shit manager!”

Arrepentida de sus palabras, el miércoles publicó otro menaje en twitter en el que ofreció disculpas a Francia por el insulto, pero eso no sirvió para borrar la afrenta realizada y el viernes pasado la Federación Francesa de Fútbol, FFF, y el entrenador Didier Deschamps presentaron una denuncia penal en contra de la modela ante un tribunal en Paris por el insulto público.

Anara Atanes no da así otro ejemplo de por qué debemos cuidar lo que escribimos en redes sociales y por qué es peligroso dejarse llevar por el malestar del momento y es que en 140 caracteres también se pueden cometer delitos.

Más información The Local

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net