La diferencia entre otorgar licencias de uso y explotar directamente una marca puede significar millones de dólares.

Así lo entendió Georges Lucas quien en lugar de vender los derechos u otorgar una licencia de uso de su famosa saga de Star Wars, decidió contraer un préstamo que lo dejó arruinado un par de años, para filmar él mismo su historia, decisión que lo catapultó a la fama y riqueza.

En aquellos años, la década de los 70, esta decisión le pareció a la industria del cine una locura. Veamos, las licencias de uso son figuras jurídicas que ceden el uso de una determinada marca (en este caso de un personaje) para que, dentro de ciertos parámetros, otro la use y explote a cambio de una determinada cantidad que paga al dueño de la marca. Podemos hacer el símil con el lenguaje de moda en este momento y decir que es una especie de contrato de riesgo, ya que el que adquiere la licencia de uso es el responsable del éxito o fracaso de la marca. (Acuérdate del estrepitoso fracaso de Elektra con Jennifer Garner). Esta es una de las grandes diferencias con un contrato de franquicia, ya que en éste último no nada más se cede el uso de la marca, sino cómo debe usarse y toda una serie de requisitos que deben satisfacerse por lo que se entiende que el riesgo es mucho menor al ser ya un negocio con experiencia.

Regresemos a nuestro tema. Marvel ha evaluado los pros y contras de ceder licencias de uso y ha decidido apostar por producir sus propios filmes, contratando a una productora a quien se le paga por el trabajo. Por ello ahora el éxito o fracaso de la película corre por cuenta de Marvel, quién asumirá los costos o participará de las jugosas ganancias. Y ha empezado bien con Iron Man que en su primer fin de semana recaudó casi 100 millones de dólares y está cerrando en cines con una ganancia de 300 millones de dólares. Eso sin mencionar la venta de juguetes, ropa, imagen y lo que vendrá cuando se comercialice en DVD.

Y gracias a este éxito comercial las acciones de Marvel se están cotizando en US $36.00, máximo histórico de la compañía.

Sobre ciertos personajes todavía tiene cedidos derechos: Spiderman a Sony y Los 4 Fantásticos y X-Men a la 20th. Century Fox, la que el próximo año estrenará la película de Wolverine.

Marvel está apostando al éxito de Hulk, aunque en la industria no se prevé que sea tan redituable como Iron Man. Basta esperar qué sucede a partir de hoy que es el estreno mundial.

Pero pase lo que pase, Marvel ya tomó su decisión y estará produciendo dos películas por año, salvo el próximo en que no estrenará nada, ya que será hasta el 2010 en que se lancé la secuela de Iron Man y nos presenten al dios nórdico Thor.

Para los verdaderos fans de los cómics es una buena noticia ya que así se asegura la continuidad del personaje del cómic a la pantalla y sus héroes no quedan desvirtuados en aras de éxito comercial como el caso de Gatúbela de DC Comics, protagonizada por Halle Berry ¿Te acuerdas de ese nefasto final con Sharon Stone con la cara endurecida como piedra?

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