Un hombre, agobiado y estresado por la fama pública que no consiguió por méritos propios, sino por su parecido con la estrella del básquetbol, Michael Jordan, decidió que si debía vivir con la carga de la fama ajena, al menos debía sacar provecho de la misma y por eso demandó al ex jugador de los Chicago Bulls.

 

En la demanda por difamación, por aquello de que es confundido con Jordan, solicita una compensación de $832 millones de dólares no solo de su doble, sino también de Nike empresa a la que acusa de haber hecho muy conocido a “Air Jordan” por el contrato que existe entre ambos.

 

Así que si te pareces a alguna estrella, ya sabes como ver el lado positivo al asunto y si no obtienes el absurdo monto de dinero que solicites, al menos ganas tus quince minutos de fama, que serán por méritos personales, al haber interpuesto una de las demandas más ridículas.

 

Fuente NY Daily News

 

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