Sin necesidad de que los tribunales intervinieran, la casa real de Bélgica logró que la empresa que gestiona citas románticas para casados, VictoriaMilan.be retirara de las calles los espectaculares en que usaban las imágenes de Alberto y de su hijo, el actual rey Felipe, para promocionar su sitio.

 

En la publicidad se veía una fotografía de Alberto, quien abdicó en julio pasado a favor de su hijo Felipe, hablando con él, y se leía: “Un buen consejo, hijo, siempre sé discreto”.

 

No es la primera vez que una empresa que gestiona citas entre casados y promueve abiertamente la infidelidad marital, utiliza la imagen de algún miembro de la realeza. En 2011 lo hizo en Madrid, España, la empresa Ashley Madison con la imagen del rey Juan Carlos acompañado de Carlos de Inglaterra y de Bill Clinton.

 

La casa real de Bélgica exigió a la empresa el retiro inmediato de los carteles por hacer un uso abusivo de la imagen del rey, y VictoriaMilan.be, cumplido su objetivo de publicidad, retiró los carteles que estuvieron visibles 48 horas declarando a los medios que su intención no había sido ofender a la casa real.

 

Si bien en el caso de Juan Carlos ha habido más discreción, la infidelidad de Alberto de Bélgica es un secreto muy bien conocido desde que en junio de este año la baronesa Sybille de Selys Lonchamps, amante de Alberto durante 18 años, publicara una biografía contando los detalles de su affaire y cómo Alberto y su esposa Paola estuvieron a punto del divorcio en dos ocasiones.

 

A lo anterior hay que añadir la demanda de reconocimiento de paternidad que interpuso la hija de la baronesa, Delphine Böel, en junio de este año y en la que declara que supo que era hija de Alberto a los 18 años cuando su madre le confesó el secreto de sus orígenes.

 

Delphine Böel tiene 45 años de edad y se rumora que presentó la demanda hasta ahora porque su padre, el que figura como tal en su acta de nacimiento, la desheredó.

 

En esta demanda originalmente se había citado a los hijos de Alberto a comparecer para que la muestra de ADN se obtuviera de ellos frente a la dificultad que suponía que el rey de Bélgica hubiera sido citado. Sin embargo tras la abdicación, Alberto está enfrentando esta demanda como “cualquier” ciudadano de Bélgica y de determinarse necesario por el juez, tendrá que dar su muestra de ADN para determinar si es o no padre de Delphine.

 

Total, una trama digna de telenovela de la que VictoriaMilan.be supo aprovecharse muy bien.

 

 

Más información El País

 

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