El pasado 13 de mayo OJ Simpson se presentó ante un juez en Las Vegas, Nevada, para solicitar se repita el juicio en que fue encontrado culpable de secuestro, robo armado y agresión, argumentando una mala representación legal.

 

El ex estrella de la NFL fue encontrado culpable en 2008 de los delitos antes señalados y sentenciado a entre 9 y 33 años de prisión, con posibilidad de salir bajo palabra hasta dentro de cinco años, es decir, cuando cumpla 70 años.

 

Los hechos por los que fue condenado sucedieron en 2007 cuando acompañado de cinco hombres irrumpió en la habitación de hotel de dos coleccionistas de artículos deportivos que pretendían vender una serie de artículos que Simpson declaró le pertenecían.

 

OJ se declaró no culpable alegando que no planeaba robar sino recuperar su propiedad y que no sabía que los sujetos de los que se hizo acompañar iban armados. Sin embargo, fue declarado culpable por el juez  y ya ha pasado cuatro años en prisión.

 

En esta ocasión ha acusado a quien fuera su abogado, Yale Galanter, de haberlo aconsejado y representado negligentemente. Simpson declaró al juez que el abogado le dijo que podía ir al hotel de estos sujetos a tratar de recuperar sus cosas siempre que no se cometieran actos de violencia ni irrumpiera en la habitación, por lo que consideró que estaba actuando conforme a las leyes. Además declaró que el abogado no le comentó que durante su acusación y el consecuente juicio el fiscal había ofrecido tratos a cambio de que se declarase culpable.

 

Durante el proceso que duró toda la semana pasada, los defensores del ex jugador de fútbol americano enfocaron sus argumentos hacia las peticiones de dinero del abogado Galanter además de exponer y criticar la estrategia legal que tomó mientras lo representó durante el juicio de 2008 cuando aconsejó a su cliente de que no testificara y durante los argumentos orales que presentó en apelación en 2010, la cual fue rechazada por la Suprema Corte de Nevada.

 

El abogado Galanter estuvo ausente de las audiencias y solo se presentó ante el juez el pasado viernes para rendir testimonio. Durante su comparecencia no solo dijo haber aconsejado a Simpson de que se abstuviera de enfrentar a los coleccionistas, sino que también declaró que OJ sabía que dos de los hombres que lo acompañaban iban armados porque el mismo Simpson se los pidió de esa manera.

 

Terminada la audiencia la juez del caso no declaró cuándo se pronunciaría sobre el caso. De aceptar la petición, Simpson volvería a ser juzgado sobre estos hechos de 2007.

 

 

Más información LA Times

 

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