Después de varios meses de especulaciones, se confirma el divorcio entre Madonna y Guy Ritchie en un escueto comunicado de sus representantes en el que solicitan que los medios se mantengan alejados del proceso y aclaran que si bien no han llegado a un acuerdo, la cantante espera que el trámite del divorcio esté concluido hacia la Navidad.

 

Pues bien, los abogados británicos en materia de familia deben estar buscando a uno u otro como cliente, pero es muy probable que el divorcio no se tramite en Gran Bretaña, lugar de residencia del matrimonio, sino en Estados Unidos, específicamente en Nueva York, ya que las leyes británicas terminarían favoreciendo a Guy Ritchie. Basta ver el ejemplo del divorcio de Heather Mills y Paul McCartney en donde tras cuatro años de matrimonio acabó asignándosele a ella una fortuna de 23.4 millones de libras.

 

De acuerdo con la ley en vigor, en un proceso de esta naturaleza lo primero que debe hacerse es exponer el monto del patrimonio de cada uno, para que basado en ello se haga la repartición de bienes. Tomemos en consideración de que aparentemente no hay acuerdo prematrimonial firmado.

 

Para determinar la repartición de bienes la Corte deberá basarse en la Ley de Causas Matrimoniales de 1973 y tomar en consideración varios factores como la duración del matrimonio (siete años y medio en este caso), las edades de ambos (40 él, 50 ella), si alguien sacrificó su carrera para que el otro lograra éxito profesional (en este caso se puede argumentar que la carrera de él se estancó durante el matrimonio), el estilo de vida de cada uno, conducta durante el matrimonio (importando más que nada aspectos criminales por lo que el supuesto romance de la cantante con la súper estrella de béisbol A-Rod no sería tomado muy en cuenta), y la capacidad de hacer dinero de cada uno en el pasado, presente e incluso en el futuro, entre otros aspectos.

 

Y por el otro lado está lo relativo a la custodia de los niños. En Gran Bretaña la decisiones se inclinan a favor de que los niños no pierdan su modo actual de vida y que puedan ver a ambos padres lo más seguido posible. Respecto de Lourdes, la hija mayor de Madonna, hasta donde tengo conocimiento, Ritchi no tiene la patria potestad por lo que su custodia no estaría en pleito como sí estaría la de Rocco de siete años y David de dos años.

 

 

Un abogado británico recomendaría que intentaran, bajo la ley de colaboración, llegar a un acuerdo fuera de tribunales. Según este proceso, los abogados de ambos deben llegar a un acuerdo, ya que de lo contrario pueden ser despedidos sin el pago de honorarios.

 

Madonna puede iniciar el proceso de divorcio en Nueva York, donde al tener propiedades puede demostrar la residencia, y para ella sería lo ideal ya que las leyes de Estados Unidos son menos propensas a decidir a favor de grandes cantidades para el cónyuge.

 

Sin embargo se puede presentar una variable en donde ella intentara tramitar el divorcio en Nueva York y él en Londres. En este caso primero se tendría que decidir la competencia judicial, asunto que se llevaría por lo menos un año, contrariando los deseos de la cantante de acabar con este asunto lo más rápido posible.

 

Y bueno, todo esto son maromas mentales ya que quienes deciden si llegan a un acuerdo o no y si tramitan el divorcio en Londres o Nueva York son ellos, así que solo nos queda esperar que éste no sea un juicio largo y dramático como fue el de Sir Paul y Heather Mills.

 

Fuente Timesonline 

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