Reja con cadena y candado

 

Se especula la posible deportación del Reino Unido de Boris Becker, declarado culpable de diversos delitos en proceso de quiebra

Los problemas en el Reino Unido para el extenista alemán Boris Becker, no han terminado con su sentencia, ya que podría ser sujeto a deportación inmediata una vez que cumpla la sentencia, como sucede con todo inmigrante que ha cometido un delito.

Boris Becker, quien a la edad de 17 años sorprendió al mundo ganando el título de Wimbledon y que ganó seis Grand Slams a lo largo de su carrera deportiva, fue declarado en quiebra por el tribunal británico especializado en quiebra y suspensión de pagos, Companies Court, y en 2020 fue acusado de 19 delitos por no haber revelado o haber ocultado información y bienes respecto de ese proceso de quiebra.

El 29 de abril Becker fue sentenciado a dos años seis meses de prisión, de los que deberá cumplir totalmente la mitad en la prisión. Al término de su estancia en prisión, como es corriente, podría ser deportado por tratarse de un inmigrante.

El asunto del excampeón de tenis se vuelve interesante porque podría tratarse de la primera vez en se deberá decidir si los delitos por los que Becker fue condenado se cometieron antes o después de la formalización de Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el 31 de diciembre de 2020.

Si se concluye que los delitos fueron cometidos antes de la fecha señalada, aplicaría para Becker las disposiciones de ley que estaban vigente en ese momento que son un poco más flexibles y conceden más medios de defensa a los ciudadanos europeos en contra de la deportación. Pero si la conclusión es que se trató de delitos continuados hasta la semana pasada en que fue sentenciado, aplicaría la versión reformada de la Ley Fronteriza de 2007, que no es tan flexible.

“Si la conducta penal tuvo lugar después del 31 de diciembre de 2020, Becker está sujeto a deportación automática porque recibió una sentencia de 12 meses o más”, declaró a The Guardian Colin Yeo, abogado de inmigración y autor del libro Welcome to Britain: Fixing Our Broken Immigration System. “Él podría intentar oponerse a la deportación por motivos de derechos humanos, pero hemos visto a jóvenes negros que han vivido en el Reino Unido mucho más tiempo que Becker, a veces desde la primera infancia, deportados por sentencias más bajas que las que recibió Becker.

“Si la conducta tuvo lugar antes de esa fecha, se beneficia de la protección del acuerdo de retirada UE-Reino Unido. Todavía sería considerado para la deportación y es probable que Home Office intente deportarlo, pero tendría un caso legal más sólido para quedarse”.

De cualquier forma, oponerse a la deportación mediante una apelación a la decisión de Home Office es un proceso bastante costoso que llega a alcanzar unas 30,000 libras esterlinas y Becker está en bancarrota.

Si Becker no puede pagar a un abogado para representarlo en la apelación de una muy probable deportación a Alemania, tendrá que representarse él mismo, lo que, en palabras del abogado Leon Glenister, de Landmark Chambers, “no es inaudito, pero puede ser bastante complicado, por lo que no se recomienda.”

Sobre la legislación que Home Office podría aplicar en el caso, el abogado Christopher Cole, consultor en derecho de inmigración y asilo de DG Legal, dijo que “es un territorio desconocido: no tengo conocimiento de ningún caso como este, en el que los tribunales hayan tenido que decidir de qué lado de la línea divisoria se produjo el comportamiento ofensivo”.

Se aplique unas u otras disposiciones, ningún abogado cuestiona que Home Office decidirá la deportación. “La mayoría de las veces, debido a la presión política sobre Home Office, siempre que sea posible, intentarán tomar la decisión de deportar a cualquier delincuente extranjero, incluso si parece que tienen un caso bastante débil y hay una gran probabilidad de que esa persona tenga éxito en la apelación”, declaró el abogado Cole para The Guardian. “Incluso si piensan que están casi obligados a perder, la mayoría de las veces tomarán la decisión de deportarlos y eso conduciría a una apelación ante el tribunal”.

Según los medios, durante su exitosa carrera deportiva, Boris Becker, nacido en 1967, amasó una fortuna de 25 millones de dólares, que se vio reducida a casi nada entre malas decisiones de inversión, divorcios y pensiones alimenticias.

Más información theguardian.com

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