Dubái

 

Juez británico concluye que el jeque ejerció violencia doméstica hacia princesa y niega contacto personal con sus dos hijos

Con la publicación este jueves de la decisión del proceso familiar entre la princesa Haya y el gobernante de Dubái y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, jeque Mohammed bin Rashid al-Maktoum, termina el proceso de custodia que inició en 2019 cuando la princesa huyó de Dubái con sus dos hijos y llegó al Reino Unido.

El proceso se llevó a cabo en el tribunal del juez Andrew McFarlane, presidente de la División Familiar del Tribunal Superior de Inglaterra y Gales, en el que la princesa pedía se le concediera la exclusiva custodia de sus dos hijos, Jalila, de 14 años, y Zayed, de 10, exponiendo preocupación por un posible secuestro de ella o de sus hijos, como lo hizo el jeque con sus dos hijas mayores, las princesas Latifa y Shamsa, la última secuestrada en las calles de Cambridge, Inglaterra.

Tomando en consideración los secuestros de las princesas, a los que el juez McFarlane se refirió el 9 de diciembre de 2020 al conceder una zona de exclusión de la residencia que ocupaba, Castlewood House, la intervención de los teléfonos de la princesa Haya y de sus abogados con el software Pegasus, y las tentativas del jeque por controlar a la princesa, el juez concedió la exclusiva custodia y patria potestad de los menores a la princesa, negando al jeque derechos de visita física y para tomar decisiones respecto de la educación y temas médicos de sus hijos.

En la decisión, el juez concluyó que la princesa es víctima de violencia doméstica y que el jeque “consistentemente ha mostrado un comportamiento coercitivo y controlador hacia los miembros de su familia que considera que se están comportando contrario a sus deseos”.

El juez McFarlane hizo notar la ausencia del jeque durante el proceso, dejando toda la responsabilidad a sus abogados, y que no mostró “ninguna aceptación de responsabilidad, expresión de remordimiento o comprensión del impacto de su comportamiento en la madre” de sus hijos, sin reconocer la buena labor de crianza de la princesa.

“El comportamiento de Su Alteza hacia la madre, en cada una de sus manifestaciones separadas, ya sea mediante amenazas, poemas, coordinación de informes de prensa, arreglos encubiertos para comprar una propiedad con vista a la de ella, escuchas telefónicas o en la conducción de este litigio, ha sido abusivo en un alto grado, de hecho, en un grado exorbitante”, señaló el juez en su decisión.

En la sentencia, el contacto del jeque con sus hijos se limita al "contacto indirecto", por ejemplo, telefónicamente o mediante aplicaciones de mensajería y de ninguna manera física o presencial.

En juez hizo notar que mencionar los nombres de los menores en la sentencia de protección es altamente inusual, pero que, habiendo sido aceptada por la madre, “eliminaría la posibilidad de conjeturas, manipulación y/o falsedad” por parte del jeque o de quienes actúan en su nombre con respecto al bienestar de los menores.

Conocida la decisión, la princesa Haya agradeció a su equipo legal, en el que participó la abogada Fiona Shackleton: “Los últimos años han sido un viaje aterrador y, sin embargo, el santuario, la protección y la extraordinaria compasión que hemos experimentado en Inglaterra han fortalecido nuestra creencia en el poder perdurable de la humanidad y la justicia”.

Por su parte, se publicó una declaración, no del jeque, sino a su nombre, en la que se lee: “Él ama a sus hijos y aprecia su amor por él. Siempre los ha cuidado y provisto, y siempre lo hará. Mantiene su negación de las alegaciones realizadas en este proceso contencioso”.

Más información theguardian.com

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