Poster de Viernes 13

 

La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de EE. UU. confirmó que se pueden dar por terminados los derechos de autor sobre Viernes 13.

El conflicto legal inició en agosto de 2016, disputando Horror, Inc y Manny Company al guionista Victor Miller los derechos de autor de la película Viernes 13 y su personaje principal Jason Voorhees.

Según las compañías, que a través de distintas cesiones, poseen actualmente los derechos sobre la producción original de Viernes 13, afirman que Sean S. Cunningham, productor y director de la película, es quien concibió la idea original de hacer una película tipo Halloween, y contrató a Victor Miller para desarrollar la idea, controlando todas las decisiones creativas, por lo que se trataba de un trabajo bajo contrato.

En octubre de 2018 un juez de distrito concluyó que la influencia de Cunnigham no fue decisiva y que la autoridad de aprobación final sobre la obra de Miller, era “consistente con el papel de la parte contratante en las relaciones de servicios independientes”. Así, sentenció que Miller no creó el guion como producto de una relación de trabajo bajo contrato y que la segunda notificación de terminación de Miller recuperó válidamente los derechos de autor del guion de Viernes 13.

El juez concluyó que Miller recuperó con éxito todos los elementos de su guion, excepto por una escena que involucró a un oficial de policía en motocicleta. El juez también decidió no analizar el alcance de los derechos de Miller sobre el personaje en las secuelas.

El caso fue apelado, y a finales de septiembre la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de EE. UU. confirmó la sentencia. La decisión dependía de que el juez aceptara el argumento de que como Miller era miembro del sindicato de guionistas, y esta agrupación negocia las condiciones de trabajo del sector, Miller debía ser considerado un empleado sin derecho a rescindir los derechos de autor, en aplicación de la Ley Nacional de Relaciones Laborales (NLRA pos sus siglas en inglés).

Sin embargo, el Tribunal de Apelación rechazó el argumento y concluyó que Miller era un contratista independiente cuando escribió el guion y, por lo tanto, tiene derecho a recuperar los derechos de autor.

“La Ley de Derechos de Autor y la NLRA tienen propósitos completamente diferentes y se enfocan en diferentes sectores económicos”, escribe la jueza de circuito Susan Carney.

Haciendo referencia a un precedente del caso Community for Creative Non-Violence v. Reid, la juzgadora señala que la sección 101 de la ley de derechos de autor utiliza una definición más restrictiva de empleo, que tiene como objetivo limitar los alcances de la determinación del trabajo por contrato y proteger a los autores: los creadores individuales de obras cuyo valor fundamental la Constitución misma reconoce y el Congreso ha expuesto.

La Sección 203 de la Ley de Derechos de Autor permite que un autor (o sus sucesores) en determinadas circunstancias rescindan las transferencias de derechos de autor después de un período específico de tiempo. El Congreso agregó este derecho para afrontar "la posición de negociación desigual de los autores" en las negociaciones sobre la transferencia de sus derechos de propiedad "resultante… desde la imposibilidad de determinar el valor de la obra hasta que se haya explotado”.

En el contexto del derecho laboral, por el contrario, el concepto de empleo es más amplio, adoptando un enfoque adecuado para servir a los trabajadores y sus intereses de negociación colectiva y estableciendo sus derechos, relacionados con su compensación y seguridad, entre otros temas.

El panel del Segundo Circuito advierte que la determinación de si un individuo es un “empleado” variará por lo tanto dentro de los diferentes esquemas previstos en la ley, y en el caso, no existe una razón sólida para apartarse del concepto de empleado previsto en la ley de derechos de autor para aplicar la ley laboral.

Las compañías pueden apelar la decisión, y en caso de otra decisión no favorable, acudir a la Suprema Corte, que podría interesarse en el caso por la superposición de la legislación de propiedad intelectual y laboral.

Sin embargo, las partes tienen razones para llegar a un acuerdo dado que el productor retiene los derechos en el extranjero (no exclusivos), así como la propiedad intelectual derivada de las secuelas del Viernes 13, incluyendo quizá a "Jason". Además, existen planes para revivir la franquicia.

Más información hollywoodreporter.com/blogs/thr-esq

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