Comic del Capitán América

 

A partir de la presentación de avisos de terminación de derechos, Marvel-Disney ha decidido demandar a los creadores para conservar todos los derechos sobre sus personajes

En agosto, el abogado Marc Toberoff, un conocido abogado especialista en propiedad intelectual, presentó a Marvel Entertainment avisos de terminación de la cesión de derechos de distintos personajes, a nombre de los herederos de Steve Ditko, Don Heck, Don Rico, Gene Colan y de Lawrence D. Lieber, hermano menor de Stan Lee, para que finalicen en junio de 2023.

Ditko fue el co creador de Spiderman y Doctor Strange; Don Heck fue el co creador de Iron Man, Black Widow, Hawkeye y Wonder Man; Don Rico, co creador de Black Widow; Gene Colan, co creador de Falcon, Carol Danvers, que se convertiría en Ms. Marvel y Captain Marvel y Blade; finalmente, Lawrence D. Lieber es co creador de Iron Man, Thor y Ant-Man, y el villano The Wizard.

Estos intentos por recuperar los derechos se fundamentan en una disposición de la ley de derechos de autor señala que, bajo ciertas condiciones, los autores o sus herederos pueden recuperar la propiedad de una obra después de un número determinado de años. Todo dependen de si los autores crearon la obra en lo que se conoce por “trabajos bajo contrato” o “trabajos hechos por encargo“, o si produjeron el material por su cuenta y luego lo vendieron a los editores. La Ley de derechos de autor de 1976, que establece esta posibilidad, prohíbe el ejercicio de esta acción cuando las personas que entregaron la obra a “instancia y por cuenta” de un empleador.

La respuesta de Marvel, representada por Daniel M Petrocelli, ha sido presentar demandas en contra de la sucesión de estos creadores y de Lieber, alegando que estos personajes fueron creados mediante “trabajos hechos por encargo”, a los que no se aplican las disposiciones de terminación de la ley de derechos de autor. “Las obras fueron hechas por encargo porque fueron creadas a ‘instancia y por cuenta’ de Marvel. Cualquier contribución que se hizo a las obras se realizó a instancia del personal editorial de Marvel, que tenía derecho a ejercer un control creativo sobre las contribuciones”.

“Dado que se trata de obras realizadas por encargo y, por lo tanto, propiedad de Marvel, presentamos estas demandas para confirmar que los avisos de terminación no son válidos y no tienen ningún efecto legal”, dijo Petrocelli al New York Times.

Pero Toberoff dijo al periódico: “En el momento en que se crearon todos estos personajes, su material definitivamente no era ‘trabajo hecho por encargo’ según la ley. Estos tipos eran todos trabajadores autónomos o contratistas independientes, que trabajaban poco a poco para obtener la mensualidad de su automóvil. En el centro de estos casos se encuentra una interpretación anacrónica y muy criticada del ‘trabajo por encargo’ que debe rectificarse“.

La mayoría de los escritores y dibujantes en lo que se conoce como Golden y Silver Age (Era de Oro y Plata) de los comics trabajaban de forma independiente, o en estudios que no dependían de las editoriales y era un entorno altamente colaborativo, además, los creadores no eran conscientes del valor de sus personajes y simplemente se preocupaban por llevar comida a su mesa.

Por eso dejaban ir fácilmente sus obras. El gran ejemplo son Joe Shuster y Jerry Siegel, que pelearon durante décadas para recuperar su personaje y ser reconocidos como sus creadores. Shuster y Siegel cedieron los derechos sobre Superman por 130 dólares, sin embargo, en 1974 la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de los Estados Unidos, estableció que Superman no se trató de un trabajo por encargo, sino que la pareja creo al personaje mucho antes de que apareciera en Action Comics #1.

Pero el gran antecedente es el caso de Jack Kirby. En la primera década de este siglo, los hijos de Jack Kirby intentaron recuperar los personajes creados por este autor, como Hulk y el Capitan America (Cabe destacar que Jack Kirby creó más de 200 personajes para distintas editoriales).  En las dos primeras instancias el caso se había resuelto a favor de Marvel, con el argumento que los personajes habían sido creados bajo la figura de trabajo por encargo.

Los herederos de Kirby solicitaron que el caso fuera revisado, por la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, ya que hasta 1972, los tribunales estadounidenses habían interpretado que se consideraba trabajo por encargo cuando se trataba de una obra realizada por un empleado directo y no por un contratista, un empleado independiente. El caso generó el interés de la entonces ministra de la Corte, Ruth Joan Bader Ginsburg.

Además se presentaron distintos amicus curae en la que organizaciones y sindicatos de autores se pusieron del lado de Kirby. Días antes de que la Suprema Corte aceptara revisar el caso, Marvel llegó a un acuerdo con los hijos de Kirby.

Para los expertos, lo que estaba en juego en ese momento y volverá a estar en juego ahora, es la interpretación de la ley de derechos de autor de 1909, vigente cuando se crearon las obras, y la de 1976, que establece el derecho de revertir los derechos de autor, ya que a través de lo que se conoce como “prueba de instancia y por cuenta”’, se han venido reinterpretando las relaciones que existían entre las editoriales y los autores, como relaciones trabajo empleado-empleador, redefiniendo a los artistas independientes de esa época como empleados.

Para los expertos ese criterio se aleja del concepto de empleado y empleador aplicable a la ley de 1909, ya que si para la Ley de 1976  estableció que “cualquier término indefinido en los estatutos federales siempre debe leerse de acuerdo con sus definiciones del derecho consuetudinario”, entonces no parece haber una buena razón para que el uso de la palabra "empleador" en la Ley de 1909 no deba tratarse de la misma manera.

En uno de los amicus curae presentados para el caso de Kirby se señalaba que esto era una trampa, diseñada para impedir que los artistas independientes ejerzan sus derechos en virtud de la ley de derechos de autor. “Si se permite que la decisión del tribunal de apelaciones se mantenga en pie,… la intención del Congreso… (que los autores puedan recuperar sus obras) quedará anulada".

Tal vez lo que intenta Marvel-Disney es forzar una mesa de negociación que defina por fin los derechos sobre sus personajes. Algunos consideran que Disney está arriesgando, pero otros consideran que incluso si los jueces deciden que Spider-Man, Iron Man, Thor, etc., no son trabajos hechos por encargo, Marvel seguiría siendo al menos copropietario, por los acuerdos celebrados con Stan Lee y Jack Kirby.

La experiencia ha demostrado que este caso puede durar años antes de que se llegue a la Suprema Corte, que hasta ahora no ha revisado estos criterios porque se han celebrado en los casos acuerdos extrajudiciales. Tal vez este caso sea la excepción.

Es un hecho histórico que la industria del comic, en general, y Marvel, en particular, no ha reconocido adecuadamente a los creadores.

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