Mezcladora de música

 

Aunque no lo creas, desde 2017 en New York hay esfuerzos para legalizar por completo el baile, ahora modificarán las leyes de zonificación

En 2017, después de una larga lucha de activistas, se derogó La Ley de Cabaret de la ciudad de Nueva York promulgada originalmente en 1926, durante la época de la prohibición de bebidas alcohólicas, y que prohibía bailar en todos los espacios de la ciudad abiertos al público que vendieran comida y/o bebida, a menos que hubieran obtenido una licencia de cabaret. La prohibición abarcaba el "entretenimiento musical, canto, baile u otra forma de diversión" si no se tenía una licencia vigente.

La Ley de Cabaret se aprobó durante el Renacimiento de Harlem, por lo que algunos consideran que originalmente tenía como objetivo los clubes de jazz en este histórico barrio y la mezcla social de razas, pero otros afirman que hay "poca evidencia" de que esa sea la razón, aunque la práctica los contradice.

De 1940 a 1967, el Departamento de Policía de Nueva York emitió regulaciones que exigían a los músicos y otros empleados de los cabarets tener una tarjeta de identificación, para lo cual les tomaban sus huellas digitales. Músicos como Chet Baker, Charlie Parker, Thelonious Monk y Billie Holiday o Ray Charles no se pudieron presentar en bares de Nueva York por no contar con esa tarjeta o tener antecedentes penales por uso de drogas que les impedía obtenerla. Por su parte, Frank Sinatra se negó a presentarse durante varios años en Nueva York por considerar que era indigno que le tomaran sus huellas digitales.

En 1971, la ley se modificó estableciendo que la música no debía ser interpretada "por no más de tres personas que tocan el piano, el órgano, el acordeón o la guitarra o cualquier instrumento de cuerda", lo que afectó desproporcionadamente al jazz, ya que no se permitían percusiones o instrumentos de viento.

El ex alcalde Rudy Giuliani utilizó está ley para multar y cerrar los bares percibidos como molestos a fines de la década de los 90.

En 2017, de 25,200 establecimientos de servicios de alimentos y bebidas, menos del 0.5 % de los establecimientos contaba con licencia de cabaret.

Los críticos señalaban que la licencia era costosa y difícil de obtener y que la ley se aplicaba de forma arbitraria y dirigida especialmente contra los grupos marginados, mientras que los defensores consideraban que la ley era un recurso para enfrentar las quejas por ruido.

En 2017, el Concejo Municipal creó simultáneamente la Oficina de Vida Nocturna del Alcalde y derogó la Ley de Cabaret para que Nueva York pudiera bailar legalmente, pero la derogación no cambió el hecho de que muchos establecimientos todavía estaban sujetos a las mismas restricciones bajo las regulaciones de zonificación.

Ahora, un grupo de políticos locales ha propuesto una legislación para finalmente poner fin de forma permanente a las leyes de zonificación de la ciudad sobre el baile y el entretenimiento, y hacer que los establecimientos se regulen en función de la capacidad del lugar.

Los concejales de la ciudad, Keith Powers y Mark Levine, y el presidente del condado de Brooklyn y candidato a alcalde, Eric Adams, argumentan que las leyes de zonificación son un impedimento para revitalizar la industria de restaurantes y vida nocturna que ha sido golpeada desde el inicio de la pandemia. Su resolución de "Zonificación para el baile" exige que se permita el baile y el entretenimiento en todas partes de la ciudad para establecimientos con capacidad para 200 personas o menos.

“No podemos permitir que las regulaciones obsoletas frenen nuestra recuperación económica después del COVID-19”, dijo Adams. "Nuestros establecimientos de comida y bebida han sido golpeados por la pandemia, y muchos se encuentran en una situación financiera desesperada. Dimos un paso importante en 2017 al derogar la Ley de Cabaret y combatir años de discriminación contra negros, latinos y neoyorquinos LGBTQ +. Ahora, debemos cambiar los remanentes de la ley en el código de zonificación de nuestra ciudad".

Kaye Dyja, portavoz de Powers, explicó que la Ley de Cabaret inicial estaba destinada a detener la venta de alcohol durante la prohibición pero "con el tiempo, las licencias se utilizaron para hacer cumplir la segregación". En particular, las leyes se utilizaron como arma contra las comunidades marginadas, incluidas las comunidades de color, la comunidad LGBTQ y las comunidades de artistas.

“Como propietario de un bar que ofrece entretenimiento en vivo, sé de primera mano lo aplastante que ha sido el COVID-19 para el sustento de nuestro personal y artistas, muchos de los cuales son cantantes, bailarines y actores que trabajan”, dijo el actor, activista y copropietario del Club Cumming, Alan Cumming. “También conozco de primera mano los inconvenientes y los enormes costos en los honorarios de los abogados solo para poder permanecer en el negocio cuando las anticuadas restricciones de zonificación sobre el baile y el entretenimiento se utilizan como armas y contra los propietarios de pequeñas empresas, históricamente especialmente entre las minorías negras, latinas y otras."

Los defensores y los propietarios de pequeñas empresas dicen que ciertas administraciones aplicaron la ley como una herramienta para reprimir de manera injusta, impredecible e inconsistente a los establecimientos. A veces actuaba como un "caballo de Troya", lo que permitía a la policía entrar en un establecimiento y arrestarlos por otras infracciones, aun si finalmente se retiraba el cargo de baile.

"Incluso antes de la derogación de la Ley de Cabaret, no se podía obtener una licencia de cabaret si su negocio no estaba dividido en zonas para bailar", explicó Dyja. "Entonces, la derogación de la Ley de Cabaret benefició a las empresas de los distritos donde ya se permitía bailar, pero está permitido bailar en menos del 20% de la ciudad".

Eso es porque, en 1961, la ciudad adoptó la moderna Resolución de Zonificación que estableció "Grupos de Uso". El baile fue designado como "Grupo de uso 12", que es un grupo de uso comercial que está permitido en los distritos comerciales tipo C4 en adelante y en todos los distritos de fabricación. Eso significaba que el baile estaba prohibido en "todos los distritos residenciales y todos los distritos comerciales C1. "Si opera un restaurante o bar en uno de estos distritos, no se permite bailar", agregó Dyja.

Desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020, más del 60% de los trabajos en las áreas del arte y entretenimiento de Nueva York han desaparecido y más de 1,000 bares y restaurantes han cerrado. Según una encuesta de NYC Hospitality Alliance, el 75% de más de 400 restaurantes y bares informaron que sus ingresos de 2020 se redujeron en más de la mitad en comparación con 2019, y otro 21% de las empresas dijo que sus ingresos se redujeron entre un 26 y un 50%.

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