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Carlos Vasallo, titular de los derechos sobre más de 3 mil películas mexicanas, demandó a YouTube y Google por violar sus derechos de autor

El empresario español Carlos Vasallo acusa a YouTube, plataforma de vídeos en línea subsidiaria de Google, Inc, de violar de manera reiterada su titularidad del derecho de autor sobre cientos de películas mexicanas y de lucrar con ello, por lo que demandó a las compañías la semana pasada a través de su empresa Athos Overseas Inc.

El empresario afirma que quiere impedir que "se queden con toda la inteligencia" del mundo. "La batalla la voy a dar por todo el mundo, no por mí solo", dijo.

El español, quien afirma tener “la colección más grande del mundo de películas mexicanas y latinoamericanas”, tiene siete plataformas en Estados Unidos para comercializarlas, entre ellas el canal América Tevé de Miami, así como Cine Nostalgia y Cine Estelar.

Carlos Vasallo afirma que en más de 10 años ha gastado millones de dólares para tratar de controlar las reiteradas violaciones a sus derechos en YouTube e incluso ha tratado de llegar a un arreglo con la compañía.

YouTube le ofrecía la herramienta Content ID, que es un sistema de “huellas” digitales que se utiliza para identificar y administrar fácilmente contenido protegido por derechos de autor en YouTube. Los videos subidos a YouTube se comparan con los archivos de audio y video registrados con Content ID por los propietarios de contenido, buscando coincidencias. Los propietarios de contenido tienen la opción de bloquear el contenido coincidente o monetizarlo.

Sin embargo, Carlos Vasallo no aceptó las condiciones, pues asegura que ello implica renunciar a obtener algo por todas las violaciones a los derechos de autor anteriores y compartir las ganancias de las nuevas visualizaciones en unas condiciones no satisfactorias.

“Si hubiera dicho sí, las otras plataformas a las que proveo de contenido me hubieran exigido bajar el precio al mismo nivel de YouTube y hubiera acabado arruinado", asegura.

El empresario subrayó que demandas anteriores interpuestas por otras personas o compañías contra ambas plataformas nunca han llegado a juicio, porque YouTube y Google han hecho arreglos previamente con los demandantes.

Según la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (Digital Millennium Copyright Act, DMCA) por la primera infracción se pagan 30 mil dólares y por la segunda, considerada como " infracción maliciosa", 150 mil dólares. El empresario tiene documentadas 10 mil notificaciones de infracciones enviadas a YouTube.

El empresario afirma que valor intrínseco de su colección, que alguna vez le quiso comprar Carlos Slim, está por encima de los 300 millones de dólares.

En la demanda se afirma que YouTube da un trato diferenciado a los titulares de derechos de autor, ya que los grandes estudios estadounidenses no tienen los problemas con YouTube que él si tiene, mientras que el recibe cierta "discriminación" por el hecho de ser un empresario independiente y además un inmigrante.

YouTube, la plataforma de intercambio de vídeos más grande del mundo, "se involucra consciente y persistentemente en la piratería de derechos de autor" y "priva a los titulares de derechos de autor de una compensación por el uso de sus materiales", dice la demanda.

“También se beneficia de dichos materiales e intenta esconderse detrás de las disposiciones de puerto seguro de la DMCA, que le permiten beneficiarse de la piratería, mientras proporcione un mecanismo ‘razonable’ para que los propietarios de los derechos de autor se protejan".

El mensaje de Vasallo al juez estadounidense que está a cargo del caso es: "Si usted no me protege, ¿quién me protege?".

Más información elsoldemexico.com.mx

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