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Francia anuncia devolución a herederos de obra de Gustav Klimt vendida bajo coacción a los nazis

Sin haber tenido que mediar procesos largos y costosos, Francia ha decidido regresar una pintura de Gustav Klimt a los herederos de Nora Stiasny, una mujer judía austriaca que durante la ocupación nazi tuvo que vender la pintura por casi nada para poder sobrevivir.

Se trata de la obra titulada Rosales bajo los árboles, de Gustav Klimt, uno de los mayores representantes del movimiento modernista en Austria, que en 1980 fue adquirida por el Museo d’Orsay en París, cuando se estaba planeando la apertura de este museo de arte moderno.

Rosales bajo los árboles fue adquirida en 1911 por el magnate del acero Viktor Zuckerkandl, quien luego la entregó a su sobrina Nora Stiasny que en 1938, durante la ocupación nazi de Austria, la tuvo que vender para sobrevivir. En 1942 ella fue deportada a Polonia donde falleció ese mismo año. Su esposo e hijo también fallecieron.

Roselyne Bachelot, ministra de Cultura de Francia, explicó durante el acto en que anunció la devolución de la obra a los herederos de Stiasny, que la obra fue adquirida por un simpatizante de los nazis, posiblemente quien instigó la venta bajo coacción, quien la conservó hasta su muerte en 1960. El gobierno francés, sin embargo, la adquirió en 1980 de una galería y supuestamente ignoraba todo este pasado que fue descubierto por la historiadora de arte Ruth Pleyer quien alertó a los herederos que la obra había sido vendida bajo coacción.

Cuando los herederos conocieron que la pintura que había pertenecido a su tía había sido vendida bajo coacción, pidieron su devolución al gobierno de Austria, que en 2017 les regresó la pintura Manzano II. Sin embargo, las investigaciones llegaron a la conclusión de que se trataba de una equivocación puesto que la obra a devolver era Rosales bajo los árboles, en posesión del gobierno francés.

Así, el gobierno de Austria se puso en contacto con el de Francia para discutir el asunto y a partir de aquí empezaron investigaciones para conocer la procedencia de la pintura. La ministra Bachelot dijo que no había sido fácil encontrar la procedencia porque cuando Nora Stiasny y su familia fueron deportados, sus pertenencias fueron sacadas a la calle y quedó muy poco registro de ella.

El tema de la devolución, sin embargo, no es uno muy sencillo. Esto porque Rosales bajo los árboles es propiedad del gobierno francés y como patrimonio cultural es inalienable. Por ello, para hacer la devolución la Asamblea Nacional debe modificar la ley en la que está incluida como un bien nacional, para que salga del patrimonio de la nación. Esta reforma, anunció la ministra Bachelot, se hará a la brevedad posible.

Mucho del arte robado por los nazis fue restituido a Francia y en 2019 se instruyó la creación de una comisión para investigar la procedencia de todas las obras adquiridas por el gobierno entre 1933 y 1945 y cerciorarse que no hubiera sido arte robado o cuya venta hubiera sido forzada. Así, conforme con declaraciones de la ministra Bachelot, de momento el Museo del Louvre está investigando su acervo adquirido en esas fechas.

Los herederos de Nora Stiasny tuvieron suerte al no haberse tenido que embarcar en un largo proceso judicial para que se les reconociera la propiedad de la obra. Otros herederos han tenido que pasar por estos procesos y quizá de momento el más emblemático es el que se resuelve en la Suprema Corte de los Estados Unidos para determinar la jurisdicción de sus tribunales en la solución del conflicto que enfrenta al gobierno alemán y a los herederos de un comerciante judío por el Tesoro Guelph, actualmente en exhibición en el Kunstgewerbemuseum de Berlín.

Otro caso interesante y polémico enfrentó a herederos con el gobierno de Países Bajos por la propiedad de una obra de Kandinsky y que en diciembre un tribunal concluyó que pertenece al Museo Stedelijk

Más información nytimes.com

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