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Bandera pirata

 

Miles de usuarios de BitTorrent son acusados de descargar copias pirateadas y les exigen pago de 585 dólares para que el problema desaparezca

Todo titular de derechos de autor tiene el derecho de proteger su propiedad intelectual del uso no autorizado, sin embargo, en ocasiones se llega al exceso o abuso del derecho, siendo ese el caso de los llamados “trolls de derechos de autor”. Un modelo de negocio en el que amenazan con presentar o presentan demandas por supuestas violaciones a derechos de autor y después presionan y asustan a sus víctimas para que lleguen a arreglos extrajudiciales para retirar las demandas.

Una vez que detectan una dirección IP, presionan al proveedor de servicios de Internet (ISP) para que les facilite los datos del usuario. Con los datos hacen contacto con el usuario para exigir una determinada cantidad de dinero para no iniciar un proceso legal. Las cantidades por los acuerdos oscilan entre los 400 y los 1500 dólares.

Este es un problema al que se han enfrentado miles de usuarios en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Suecia y otras partes del mundo, y ahora han llegado a Brasil.

Si bien las cartas se envían desde otro continente, los involucrados son nombres familiares. Las películas supuestamente pirateadas, como Hellboy, Angel Has Fallen y Rambo: Last Blood, están vinculadas a empresas que persiguen a supuestos piratas en otros países.

En el sitio de noticias brasileño Canaltech se presenta un informe sobre el tema. En la nota, uno de los objetivos, identificado como YF, habla de su caso en el que su madre recibió la demanda ya que ella es la titular de la cuenta de Internet registrada en el hogar.

“Nunca pensé que me pasaría a mí. Mi preocupación era resolver el caso en nombre de mi madre, pero me preguntaba cómo [los abogados] tuvieron acceso a toda la información que necesitaban para enviar la notificación”, dijo YF.

Resulta que los datos personales se obtuvieron en la corte, donde los titulares de los derechos de autor solicitaron información sobre miles de presuntos piratas. Si bien esto pasó en gran medida desapercibido hasta hace poco, los procedimientos judiciales relacionados se iniciaron el año pasado.

En julio de 2019, la empresa registrada en el Reino Unido, Copyright Management Services LTD, demandó a Algar Telecom en un tribunal de Río de Janeiro, solicitando al Proveedor de Servicios de Internet (ISP) que revelara los datos personales de varios presuntos piratas. Dado que el número de direcciones IP objetivo era relativamente pequeño, el caso permaneció bajo el radar.

No sucedió lo mismo cuando presentaron en São Paulo este año una demanda en contra de Claro, un ISP mucho más grande. En lugar de perseguir a un pequeño número de usuarios, este caso gira en torno a más de 50,000 publicaciones de películas pirateadas.

El equipo alemán Guardaley es el que está proporcionando evidencia para casos en todo el mundo.

En el tribunal, Copyright Management Services utilizó la evidencia, que es poco más que direcciones IP y marcas de tiempo, para solicitar los datos personales de los suscriptores vinculados a estas cuentas. El tribunal finalmente aprobó la solicitud, después de lo cual el proveedor de Internet Claro compartió una enorme base de datos de información personal.

Inicialmente, la hoja de cálculo con 70,000 registros, incluidos los datos personales, se publicó en el expediente judicial al que también podían acceder terceros, incluidos periodistas. El acceso a ese documento fue restringido después de distintas quejas, pero los titulares de los derechos de autor tienen acceso completo, por supuesto.

Poco después, como es el proceso que siguen los trolls, la información se utilizó para enviar propuestas de arreglo a los presuntos piratas. En la carta, una copia de la cual fue obtenida por el Partido Pirata Brasileño, los titulares de los derechos de autor solicitan una tarifa de liquidación de 3,000 reales brasileños (585 dólares).

Rafael Lacaz Amaral, de la firma Kasznar Leonardos, una firma brasileña especializada en propiedad intelectual y que representa a los titulares de derechos, informó a Canaltech que su bufete de abogados se limita a transmitir datos y enviar cartas. Sin embargo, el abogado hace hincapié en el mensaje "educativo" de la campaña.

“El objetivo es concientizar a la gente de que hay una inversión en la producción y también en la protección de estas obras, por lo que se considera responsables a los infractores de los derechos de autor”, explica Amaral.

Los críticos responden que esta campaña no se trata de educación, sino de monetización. Este tipo de amenazas legales pueden ser bastante intimidantes y algunas personas pueden simplemente optar por pagar para evitar problemas, incluso cuando son inocentes. Después de todo, contratar a un abogado para luchar contra las reclamaciones tampoco es barato.

La otra opción sería ignorar completamente las solicitudes. Las ofertas de conciliación se hacen fuera de los tribunales y, según el Partido Pirata local, todavía no se ha demandado directamente a nadie.

“Nuestra recomendación es que la gente no se rinda y no pague. Como dice el viejo refrán, no alimente a los trolls”, informó a Canaltech un miembro del Partido Pirata.

Esta táctica de 'ignorar' ha funcionado en otros países, pero no hay garantías. Algunas de las defensas que han funcionado son que una dirección IP no es suficiente para demostrar piratería por parte de una persona en específico, o que los demandantes no son los titulares de los derechos de autor. Existen casos en los que abogados han llegado a publicar ellos mismos el contenido, para después demandar a los que descargan.

Si ya están en Brasil, tal vez no tarden en llegar a México.

Más información torrentfreak.com

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