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Juez australiano exime de responsabilidad en caso de colisión entre esquiadores porque esquiar es una actividad recreativa de riesgo

Considerando que esquiar se trata de una actividad en la que el peligro es obvio, un juez australiano reconoció la responsabilidad de un instructor de esquí en una colisión con una experimentada esquiadora, pero no lo condenó al pago de daños.

Los hechos ocurrieron en agosto de 2014 en el resort de esquí más grande del hemisferio sur en las montañas nevadas de Australia, Perisher Ski Resort, cuando la mujer que presentó la demanda, una experimentada esquiadora, colisionó con un instructor de esquí contratado por el complejo turístico. Los involucrados en el accidente no estaban esquiando juntos.

La esquiadora recibió lesiones graves en la mano derecha, hombro izquierdo y rodilla izquierda, lesiones por las que ha sido operada y ha sido tratada por varios especialistas, además de haber desarrollado el Síndrome de Estrés Postraumático.

Sus abogados aseveraron en el tribunal que la responsabilidad de la colisión fue del instructor de esquí y como empleado del resort, esta empresa turística es responsable por los daños causados.

El juez Richard Cavanagh del tribunal de Nueva Gales del Sur reconoció que el incidente se debió a la negligencia del instructor, pero no condenó al pago de daños fundamentando su decisión en la Ley de Responsabilidad Civil de Australia que establece una defensa que excluye la responsabilidad por negligencia en los casos en que el daño sufrido por una persona sea el "resultado de la materialización de un riesgo evidente de una actividad recreativa peligrosa".

De esta forma, para el juez Cavanagh, este es "otro caso de lesiones deportivas en el que el acusado tiene el beneficio de las disposiciones de actividades recreativas peligrosas” establecidas en la citada ley.

Los abogados de la esquiadora objetaron que esquiar no es una actividad recreativa peligrosa, pero el juez expuso varias razones para demostrar que sí lo es.

De esta forma expuso que la Ley de Responsabilidad Civil define la “actividad recreativa peligrosa” como “una actividad recreativa que involucre un riesgo significativo de lesiones físicas”. Para el juez, “puede haber un riesgo significativo de lesiones físicas aun cuando el riesgo de que se materialice es bajo, pero el potencial del daño sea catastrófico”. Por tanto, concluyó que esquiar implica un riesgo significativo de lesiones físicas porque “el potencial de lesiones es alto o grande” aun si la tasa de colisiones por esquiador es baja.

El juez explicó que al estimar si en este caso hubo un “riesgo obvio”, dijo que se debe ponderar de forma general el riesgo de colisión entre esquiadores en lugar del riesgo de que un experimentado y competente esquiador colisione con un instructor. Cuando se pondera así, dijo que el riesgo es obvio.

"Habría sido obvio para una persona razonable en la posición del demandante que si otro esquiador perdía el control o no estaba haciendo lo que debería estar haciendo en las pistas, podría producirse una colisión y sufrir lesiones importantes", aseveró el juez.

El juez Cavanagh dijo que de no haber procedido la defensa del resort de actividad recreativa peligrosa, hubiera adjudicado a la demandada una compensación de 651,801.17 dólares australianos, equivalentes a unos 478,500 dólares estadunidenses.

El abogado de la esquiadora, Trevor Wells, socio del despacho legal Lough & Wells Lawyers, declaró a los medios que la sentencia es decepcionante y que están evaluando las opciones legales por lo que es probable que procedan con una apelación.

Más información smh.com.au

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