Prueba presentada en juicio sobre Instagram

 

El fotógrafo de la industria automotriz y de estilo de vida, Jack Schroeder, y la modelo Britni Sumida demandaron a Volvo porque la compañía publicó en Instagram y otras redes sociales una colección de fotos tomadas por Schroeder en las que aparece Britni y vinculaban a un sitio donde los usuarios podían comprar el vehículo S60 que aparece en las imágenes. Volvo alega que se trata de un uso justo.

En la demanda se explica que en abril de 2019, el fotógrafo Jack Schroeder y la modelo Britni Sumida llevaron un Volvo S60 blanco brillante al desierto del sur de California para una sesión de prueba en medio de una superfloración de amapolas de color naranja brillante.

Se tomaron alrededor de mil imágenes y Schroeder publicó algunas en su perfil de Instagram, etiquetando a Volvo, logrando captar la atención del fabricante de automóviles. La empresa publicó un comentario pidiendo compartir las fotos con el hashtag #YesVolvoUSA.

Volvo se comunicó varias veces con Schroeder pidiendo permiso para usar las imágenes sin compensación. En cambio, éste respondió enviando un correo electrónico a la compañía, ofreciéndole negociar una licencia. No recibió respuesta, pero seis meses después, Volvo publicó una historia de Instagram con una colección de fotos de Schroeder que se vinculaban a un sitio donde los usuarios podían comprar el vehículo.

Además de la posible infracción a los derechos de autor de Schroeder, la publicación también afectó los intereses de Sumida, porque ella tiene un contrato de exclusividad con otro fabricante de automóviles, por lo que ella demandó a Volvo por competencia desleal, falso respaldo y apropiación indebida de su imagen.

En respuesta a estas demandas Volvo presentó una moción para que las mismas sean desechadas con el argumento de que al publicar las fotos en Instagram, el fotógrafo hizo que su trabajo estuviera disponible públicamente y sujeto a que otros pudieran compartirlo. Además, Volvo sostiene que al etiquetar a la empresa, Schroeder le otorgó una licencia implícita.

Los términos del servicio de Instagram (TOS) son fundamentales en este conflicto. Para utilizar la aplicación de fotos propiedad de Facebook, los usuarios aceptan otorgar a Instagram “una licencia mundial no exclusiva, libre de regalías, transferible, sublicenciable para alojar, usar, distribuir, modificar, ejecutar, copiar, realizar públicamente o mostrar, traducir y crear obras derivadas". El término "sublicenciable" es clave en el caso, porque Volvo argumenta que simplemente sublicenciaron las imágenes de Instagram.

También afirma la compañía que debido a que la cuenta de Schroeder es pública, se concedió a Volvo una licencia directa para volver a compartir las fotografías, haciendo referencia a que los TOS de Instagram señalan que el contenido del usuario puede ser “compartido por otros” una vez que se ha hecho público. "Etiquetar a Volvo ... otorgó a Volvo una licencia implícita no exclusiva para compartir las fotografías de Instagram" resume la compañía.

Además destacan que los términos de estas licencias no establecen, ni pueden interpretarse en el sentido de que las imágenes sólo pueden compartirse en la plataforma de Instagram. Por lo tanto, Volvo tenía derecho a hacer copias de las fotografías de Instagram publicadas y publicar esas copias en sitios o plataformas de terceros como Pinterest.

Con respecto a las afirmaciones de Sumida, Volvo argumenta que cualquier confusión sobre si la modelo respaldaba al S60 es "autoinfligida" porque ella consintió en ser fotografiada con el vehículo y permitió que Schroeder publicara las fotos. El fabricante de automóviles también señala que su reclamo de apropiación indebida de imagen falla porque no es "fácilmente identificable" en las imágenes.

Los abogados de Schroeder y Sumida, al oponerse a la moción, destacan que los TOS de Instagram incluyen una disposición que señala que los usuarios deben obtener el consentimiento de una persona antes de usar su contenido en cualquier anuncio y una segunda que dice que un usuario representa y garantiza que posee o ha asegurado todos los derechos.

También señalan que existen precedentes que establecen como necesaria una investigación antes de decidir si Instagram permite a terceros, explícita o implícitamente, usar las fotos publicadas en el sitio.

El fotógrafo y la modelo también argumentan que Volvo está tergiversando cómo funciona el etiquetado de Instagram. “Volvo afirma que etiquetar a un usuario distribuye la publicación a los seguidores de ese usuario, pero el etiquetado no funciona de esta manera ".

El abogado de Schroeder y Sumida, Jeffrey Gluck, advierte que, si el argumento de Volvo tiene éxito, no solo afectará a los fotógrafos y otros creadores que comparten su trabajo en el sitio, sino incluso las fotos familiares publicadas por personas comunes.

“El argumento de Volvo, de que supuestamente pueden tomar y explotar CUALQUIER foto publicada públicamente en Instagram, es peligroso, escalofriante y erróneo”, dice Gluck a THR.

Instagram no ha dado una posición oficial en el caso, pero en junio un portavoz de Facebook declaró a Ars Technica : "Las políticas de nuestra plataforma requieren que los terceros tengan los derechos necesarios de los titulares de derechos. Esto incluye garantizar tener una licencia para compartir este contenido, si la ley exige una licencia".

La abogada de entretenimiento Jennifer Ko Craft, cuyos clientes incluyen a la familia Kardashian-Jenner y Sylvester Stallone, dice que si bien muchos expertos se están enfocando en las implicaciones de los derechos de autor, a ella lo que le preocupa del caso son las implicaciones en materia de publicidad y asociación falsa que plantea Sumida. “¿Están haciendo creer a los consumidores que hay un respaldo, promoción o patrocinio por parte de la modelo de la marca Volvo? Para mí, sí. Parece una campaña publicitaria".

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq

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