Rollo de película

 

Las autoridades rusas levantaron la orden de cierre de cines en el país la semana pasada aunque esa decisión no significa una total libertad para la industria pues la ministra de Cultura del país anunció que solo se proyectaran “películas alegres”.

En medio de la crisis por el COVID-19 los cines, como muchos negocios, cerraron sus puertas a mediados de marzo. Las restricciones, pese a que los casos de contagio siguen siendo elevados, se han ido levantando poco a poco. De esta forma, los museos abrieron paulatinamente desde junio y se espera que teatros y salas de conciertos abran en los próximos meses durante el otoño.

La semana pasada se anunció que a partir del 1 de agosto los cines pueden empezar a recibir público con ciertas restricciones como el mantenimiento de la distancia social… y las películas a proyectarse.

La ministra de Cultura, Olga Lyubimova, declaró a la agencia estatal noticiosa RIA Novosti que se reunió con los productores que decidieron proyectar en las pantallas “películas alegres y sencillas” durante la primera etapa de la reapertura, dejando los dramones para después, posiblemente el otoño de 2021, fecha declarada por la ministra.

La razón de la decisión es que las audiencias rusas, embotadas por la crisis del COVID-19, “no están listas” para dramas y que serán los jóvenes que “quieren simples interacciones y citas en el cine” los primeros en regresar a las salas.

Para las productoras como Disney que han decidido postergar sus estrenos hasta el próximo año la decisión no tendrá ningún impacto. Sin embargo la película protagonizada por Rusell Crowe, Unhinged, una de las pocas que vuelve a lanzarse en los cines en estos meses, tendrá que esperar para ser vista en Rusia, particularmente porque es una cinta que narra la persecución de un hombre furioso a una mujer que se atrevió a tocar groseramente la bocina de su automóvil.

Los motivos expuestos por la ministra rusa para solo mostrar películas ligeras en el cine son opuestas a las razones que Crowe expone de porqué las audiencias están deseosas de regresar al cine: “En las películas, toda la locura sucede en la pantalla, no en la realidad de tu vida y esa es una posición más cómoda para que las personas regresen”, declaró el actor australiano a la BBC.

Quizá los rusos se sientan felices con el solo hecho de regresar a los cines y ver lo que sea para poder creer por un par de horas que la vida ha regresado a lo que estábamos acostumbrados.

Más información themoscowtimes.com

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