Lobo

 

Ante un tribunal federal de los Estados Unidos en el estado de Virginia se presentó un caso de derechos de autor que no es tan claro porque involucra elementos de lo que se conoce como fanfiction y en el que ambas autoras tomaron elementos de este universo para sus creaciones.

Entre las bondades que el Internet ha traído es que personas a quienes les gusta escribir pueden dar rienda suelta a su imaginación sobre historias que han sido publicadas o presentadas en las pantallas, creando con la ayuda de otros miles de fans un mundo fantástico con sus elementos propios que desafían el pragmático mundo en que vivimos. Así, han nacido universos derivados de las historias de Harry Potter, de la serie de televisión Hannibal, de Sherlock la serie británica protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, etc. Estos mundos creados con elementos específicos es lo que se conoce como fanfiction y se trata de creaciones legales en tanto los autores publiquen gratis en la red y no traten de publicar material protegido por derechos de autor.

Quizá el caso que mejor representa esta tendencia es el de E L James y sus libros de romance erótico 50 Sombras de Grey, que empezaron como fanfiction de la saga de novelas Crepúsculo de Stephanie Meyer.

Uno de estos mundos fue creado a partir de la serie de televisión Supernatural con un presunto romance entre los protagonistas en el que uno es un macho alfa y el otro un ser feminizado omega. Así nació el universo conocido como Omegaverse, en el que hay hombres lobo, ciclos reproductivos en el que las omega desprenden feromonas que enloquecen a los alfa y relaciones sexuales salvajes, muchas de las cuales caen en algún tipo penal en este mundo, pero no en ese en el que también hay dragones, vampiros, piratas del espacio y muchos otros elementos que pueblan la imaginación de sus creadores y lectores.

Tomando como base los elementos del Omegaverse, en 2016, la editorial Blushing Books publicó la primera de las novelas Addison Cain llamada Born to Be Bound y que es una adaptación de lo que había escrito en la red. Se trata de una historia que ocurre en una tierra futurista en la que casi toda la humanidad ha perecido por una plaga y en donde los sobrevivientes viven bajo un domo dividido en una jerarquía de alfas dominantes, betas neutrales y omegas sometidos. En una trama que hace recordar El Árabe, la novela de 1919 de EM Hull, un poderoso y brutal alfa de nombre Shepard toma cautiva a una sumisa mujer omega llamada Claire y se involucran en salvajes relaciones sexuales.

En 2018 la editorial Quill Ink Books publicó una saga de novelas de Zoey Ellis que empiezan con el título Crave to Conquer, una historia en donde un emperador alfa se obsesiona con una espía omega llamada Cailyn que usando la magia logra evadir al emperador hasta que, al final, se ven involucrados en salvajes relaciones sexuales.

Ambas autoras utilizaron en sus libros múltiples elementos del Omegaverse como las tácticas de apareo, las feromonas, la dinámica del poderoso y de la sumisa e incluso una característica sexual de todos los machos alfa, copiada de la fisiología de los lobos, según la cual sus penes se hinchan durante la relación sexual con lo que la hembra queda vinculada durante todo el acto.

Para Addison Caine estas novelas son infracción a sus derechos de autor y logró que su editorial enviara copias a las librerías en donde distribuían los libros de Zoey Ellis para que los retiraran de los anaqueles, citando una infracción a la ley Digital Millennium Copyright Act, DMCA, una ley que ha sido calificada de obsoleta.

Por el retiro de sus libros y la acusación de infracción a derechos de autor, en otoño de 2018 Quill Ink demandó a Blushing Books y a Addison Cain en una corte federal en Oklahoma donde está el domicilio de la editorial, pidiendo una reparación de daños por 1.25 millones de dólares. En la demanda, los abogados de la editorial de Zoey Ellis argumentaron que nadie es propietario del Omegaverse ni de sus elementos.

“Estuvimos buscando casos para ver si los tribunales habían tratado con algo como esto antes, tratando con el surgimiento de este nuevo tipo de género literario”, declaró sobre la demanda Gideon Lincecum, abogado representante de Quill Ink y Zoey Ellis. “No encontramos ninguno”.

En 2019 Blushing Books concedió que no hubo plagio y mediante un fallo judicial accedió a pagar una cantidad a Quill Ink y a Zoey AEllis, dejando a la escritora sola en el caso. Addison Cain, quien ahora autopublica, mudó su residencia al estado de Virginia, lugar en donde Quill Ink y Zoey Ellis presentaron una nueva demanda exigiendo otra vez reparación de daños por haber instruido maliciosamente a su casa editorial a enviar cartas de cesar y desistir a las librerías para que retiraran los libros de anaqueles.

Por ser un caso novedoso, muchos han elegido una u otra parte según sus intereses. Está previsto que en junio se verifique la audiencia preliminar frente al juez en donde las partes deberán exponer sus razones para que se deseche la demanda o para que continúe, para que sea frente a jurado o frente al juez.

Se trata de un interesante caso porque en Estados Unidos, mientras esta trama ocurre, se han publicado varios títulos basados en el Omegaverse en donde hay todo tipo de personajes, desde dentistas y celebridades, hasta hombres lobo, hombres oso, brujas, unicornios y vampiros.

Más información nytimes.com

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