Paris Chic

 

El artista danés Tal R ha obtenido una victoria judicial que impide a Dann Thorleifsson y Arne Leivsgard, dos artistas de las Islas Faroe, a mutilar una de sus obras para utilizar las piezas como carátulas de reloj.

Thorleifsson y Leivsgard hace cinco años fundaron la marca de relojes Kanske, y compraron en agosto de este año la obra de Tal R llamada "Paris Chic" por £ 70,000 en la galería Victoria Miro en Londres. Se trata de una pintura de colores vivos que forma parte de una serie de obras del artista inspirada en las sexshops.

En octubre, anunciaron sus planes para dividir el lienzo en 200 o 300 piezas, y que las mismas serían utilizadas como carátulas de una nueva colección de relojes llamada Letho, que venderían a 10,000 coronas danesas (£ 1,150) cada una.

En declaraciones a los medios Thorleifsson dijo: "Necesitábamos un artista que fuera estimado por los expertos porque también necesitábamos generar reacciones. Si solo tomáramos un lienzo de 100 dólares, a nadie realmente le importaría. Tenía que ser una verdadera obra maestra".

El dúo, que también dirige un estudio de diseño en Copenhague, compró pinturas de otros tres artistas daneses reconocidos, John Kørner, David Birkemose y Jens Birkemose, con la ayuda de un patrocinador no identificado.

En octubre, Tal R rechazó el proyecto en un correo electrónico dirigido al periódico Politiken, señalando que se trata de un intento "irrespetuoso" de "ganar dinero y llamar la atención haciendo un producto de mi arte".

Su abogado, Jørgen Permin, en noviembre argumentó en una audiencia en el Tribunal Marítimo y Comercial de Copenhague que el plan era un caso claro de infracción de derechos de autor. “El artista reconoce que quien compre una de sus obras tendrá la libertad de venderla o incluso destruirla", dijo Permin. "Pero lo que no está obligado a aceptar es que alguien modifique el trabajo y luego lo reintroduzca en el dominio público, y particularmente no por razones comerciales".

Por su parte la abogada de Thorleifsson y Leivsgard, Heidi Højmark Helveg, argumentó que como el proyecto implicaba destruir en lugar de alterar el trabajo, era legal según la ley danesa. "Las piezas serán tan pequeñas que no será posible saber de qué trabajo proviene", dijo. "Cada reloj tomará solo el 0.04% del trabajo original".

Permin dijo que el argumento es falaz porque los relojes se comercializarían "específicamente por tener la pintura de Tal R como fondo".

Finalmente el tribunal falló a favor de Tal R, prohibiendo a Thorleifsson y Leivsgard seguir adelante con su proyecto y les ordenó pagar 31,550 coronas danesas (£ 3,600) en costos legales, argumentando que el plan era una obra alternativa en lugar de una destrucción del trabajo de Tal R, violando la ley de derechos de autor. El proyecto, agregó el tribunal, hizo un mal uso de la posición artística de Tal R para obtener ganancias comerciales y amenazó con dañar su reputación.

Thorleifsson y Leivsgard aún no deciden si llegan a un acuerdo, apelan la orden judicial o demandan en la corte el próximo mes.

En su veredicto, el tribunal mostró una captura de pantalla de una subasta en línea en el sitio web de Letho donde un comprador había ofrecido 41,000 coronas danesas para tener la oportunidad de ser el primero en elegir qué pedazo del lienzo deseaba en su reloj.

En México, conforme al artículo 21 de la Ley Federal del Derecho de Autor, los titulares de los derechos morales sobre una obra, pueden exigir respeto a la obra, oponiéndose a cualquier deformación, mutilación u otra modificación de ella, así como a toda acción o atentado a la misma que cause demérito de ella o perjuicio a la reputación de su autor; por lo que en nuestro país este proyecto tampoco podría llevarse a cabo.

Imagen tomada de Twitter

Más información theguardian.com

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