Cayetano Rivera Ordoñez

 

Este lunes, el torero español Cayetano Rivera Ordoñez, hijo del torero fallecido en 1984, Francisco Rivera, Paquirri, anunció que procederá legalmente en contra de una cadena de televisión por haber insinuado que es infiel a su esposa, la modelo y actriz Eva González.

Los rumores sobre la supuesta infidelidad del torero, que también ha modelado para Armani y Loewe, empezaron a correr entre los locutores de un programa de chismes de famosos llamado Sálvame de la cadena de televisión Telecinco, que durante varios días insinuaron que “una persona famosa y casada” tenía una relación extramarital con otra persona, llegando a llevar una “doble vida”. Los presentadores del programa, según los medios españoles, se esforzaron por no decir quién era ese misterioso personaje hasta que a uno de los presentadores, Kiko Matamoros, se le salió el nombre de Cayetano para sorpresa de sus compañeros.

Por estas insinuaciones que dañan su honor e imagen, Cayetano Rivera anunció mediante comunicado publicado en sus redes sociales, que planea demandar a Telecinco: "Ante las graves especulaciones vertidas sobre mi persona, dañando mi honor, mi imagen y causando un profundo daño a mi familia, quiero hacer las siguientes consideraciones… El viernes 29 de noviembre, el colaborador [de Sálvame] Kiko Matamoros pronuncia mi nombre después de dos programas especulando con mi imagen, mi honor y creando una situación muy dolorosa para mi familia, mi mujer y mi hijo, menor de edad.

"Ante esta situación que atenta contra mis derechos fundamentales informo de mi firme intención de poner en manos de la justicia el asunto y a todo aquel que colabore en la difusión de las citadas especulaciones".

La legislación penal española no tipifica como tal el delito de difamación sino las calumnias e injurias, ambos contemplados en el Título XI del Libro II del Código Penal bajo el título de Delitos contra el honor.

En el caso mencionado, el delito por que el Rivera iniciaría acción legal es el de injurias por tratarse de un insulto o la imputación de hechos no delictivos, pero difamatorios, siempre que se considere que sean graves. En este caso, la publicidad de los dichos que atentan contra el honor, en medios escritos o hablados, constituye un elemento clave para demostrar el menoscabo de la fama, estimación o dignidad es aún mayor.

La sanción a las injurias graves hechas con publicidad se castigan con la pena de multa de seis a catorce meses y se trata de un delito que inicia a petición de parte, es decir, que es investigado solo cuando el afectado presenta la denuncia o querella.

Cabe señalar que el imputado de este delito puede quedar libre de culpa si prueba que sus dichos son verdaderos por lo que, de concretarse la presentación de la denuncia, empezará una guerra de la cadena de televisión para demostrar que tal relación afectiva entre Rivera y otra mujer existe más allá de una cuantas fotografías que los muestren juntos.

Un asunto desagradable que deriva de los desagradables programas de televisión que fabrican su éxito contado chismes y rumores sobre las vidas de los famosos.

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