Póster de Narcos

 

Apenas hace una semana se había decidido que el caso de plagio contra la serie de Netflix, Narcos, podía avanzar a juicio, el cual iniciaría este mes, sin embargo, un juicio sumario un juez federal concluye que el programa no es lo suficientemente similar a las memorias de Virginia Vallejo, Amando a Pablo, Odiando a Escobar.

Ya en mayo un juez federal había desechado gran parte de sus reclamos y determinó que gran parte del contenido del libro, y que presuntamente había sido utilizado sin autorización, no era protegible. Pero el juez permitió que el juicio continuara con respecto a la descripción de Vallejo de la intimidad de Escobar con un arma.

Luego Netflix, Inc, Narcos Productions LLC, Gaumont Television USA y Dynamo Producciones S.A., intentaron que la demanda se desechara con el argumento, los acusados intentaron matar la demanda con el argumento de que el acuerdo de Vallejo con los productores de películas por los derechos de sus memorias la había despojado de su posición para hacer valer un reclamo de derechos de autor. Pero el juez decidió que en el momento en que Narcos fue lanzado por Netflix en 2016, la opción de película no se había ejercido y, por lo tanto, Vallejo aún podía demandar.

Pero a Vallejo la faltaba un obstáculo por superar: una moción de juicio sumario en la que el juez no solo abordaría la plausibilidad de sus reclamos, sino también si había algún hecho verificable al considerar la evidencia.

Esto lleva al examen del juez del Tribunal de Distrito de EE. UU., Rodney Smith sobre la similitud sustancial entre Loving Pablo y Narcos. "La atmósfera, o sensación general, de cada una de las escenas es muy diferente", escribe el juez. "En memorias, contrario al argumento del demandante, el demandante no parece temer a Escobar y no responde a sus bromas agresivas de una manera sumisa; en cambio, ella responde discutiendo verbalmente con él ... El demandante también espolea a Escobar, diciéndole él que ser acariciado por un arma es ‘exquisito’ y ‘sublime’. Por el contrario, en la escena de Narcos, Vélez responde sumisamente; no hay enfrentamientos verbales ni desafíos para Escobar, como en las memorias. Vélez no lo incita. El demandante también impide que Escobar vaya más allá con el arma y cede, a diferencia de en la escena de Narcos donde Escobar usa el arma para llevar a Vélez a un clímax. Las memorias pintan una imagen de dos personas que tienen el mismo poder el uno sobre el otro. En Narcos, Vélez puede ser una participante dispuesta pero no tiene el poder en la relación. Vélez simplemente se somete a Escobar, diciéndole que ella hará lo que quiera".

En cuanto a las obras en general, y la sugerencia de Vallejo de que Narcos utiliza sus ideas sobre el poder y la manipulación, el juez Smith también se manifiesta sobre el tema.”No son protegibles. Además, se esperarían temas de poder y manipulación en cualquier trabajo sobre un criminal despiadado que se convierta en uno de los hombres más ricos del mundo, al igual que los temas de hombres que son buenos y malos, que se pueden encontrar en toda la literatura."

Vallejo puede apelar la decisión.

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