Folder con la palabra secret y lupa

 

El viernes 2 de agosto, la policía de Kioto, Japón, reveló los nombres de 10 de las 35 víctimas del incendio premeditado a las instalaciones de la empresa de animación Kyoto Animation Co., conocida como KyoAni, lo que ha generado diversas reacciones entre quienes exigen el derecho a la verdad y quienes desean proteger a las familias de las víctimas y su privacidad.

En principio, la policía debe revelar los nombres de víctimas de accidentes o delitos en cuanto los conozca. Sin embargo, debido al impacto social que el incendio de KyoAni ocasionó, la policía ha sido muy cauta revelando los nombres, haciéndolo sólo respecto de aquellos cuyos funerales ya se han realizado y de los que los familiares accedieron a hacer pública la información, después de haber considerado detenida y cuidadosamente las preferencias de los familiares en duelo. A los familiares de otras 25 víctimas se les sigue prestando apoyo emocional.

KyoAni, fundada en 1981 como una empresa de animación de manga, se ha distinguido no sólo por sus trabajos de animación, como la novela Violet Evergarden que llegó a México a través de Netflix, sino por sus políticas que tienden a una mayor igualdad de género contratando a varias mujeres dibujantes y animadoras. Sus instalaciones fueron deliberadamente atacadas el pasado 18 de julio en un incendio que se cobró, como se ha mencionado, las vidas de 35 personas.

La develación de los nombres de las víctimas del pasado viernes por la policía de Kioto generó un debate en el que profesionistas del Derecho participaron exponiendo los puntos de vista respecto del derecho a la información frente al derecho a la privacidad y a la dignidad de las víctimas.

El exprofesor de Sophia University, Yasuhiko Tajima, aseguró que “el Departamento de Policía de Kioto debió haber revelado los nombres de las víctimas del incendio premeditado inmediatamente después de haber sido identificadas”.

“Mantener los nombres de las víctimas en reserva puede ser un obstáculo a los esfuerzos para descubrir la verdad” de un accidente o delito, declaró el docente. “En casos graves los nombres de las víctimas deben ser reveladas en principio, aunque se consideren importantes los sentimientos de los familiares en duelo”. El profesor también reconoció que en estos casos hay problemas con algunos medios de comunicación que cubren las noticias, como reporteros que acosan a los deudos y los bombardean con preguntas (y contribuyo, la mayoría de las veces estúpidas).

Por su parte, el abogado Masato Takahashi, experto en apoyo a las víctimas de delitos, manifestó su oposición a la revelación de esta información. “¿Por qué querrían los deudos que están sufriendo por atroces delitos enfrentar mayor dolor por el derecho de las personas a saber?”.

“No sólo es por la dignidad y la privacidad, sino también porque el derecho a mantener la tranquilidad en la vida privada, sin perturbaciones, es importante”, agregó el abogado. “Los deseos de los deudos deben ser respetados lo más posible”.

Respecto del derecho a las víctimas a la privacidad y a la dignidad frente al derecho del público a la información, en México vivimos una situación en la que está ganando de muy mala forma el segundo, vulnerando los derechos humanos de las víctimas y sus familias. Es un tema, sin embargo, que los medios se han rehusado a escuchar y a hacerse responsables de sus actos.

Más información japantimes.co.jp

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