Portada del disco Traces de Steve Perry

 

Stephen Ray Perry, conocido artísticamente como Steve Perry, ha demandado al músico Phil Brown para evitar que haga públicos, sin su autorización, dos demos grabados en 1991. Perry dice que nunca pretendió que esas grabaciones se usaran y que en un acuerdo se estableció que él decidiría como explotar las obras musicales.

Steve Perry es un cantante y compositor que durante 1978-1987 y 1995-1998 fue el vocalista de la exitosa banda de rock Journey.

En la demanda se explica que, alrededor de 1991, el entonces manager de Perry, Bob Cavallo, le presentó a Phil Brown. Ambos artistas acordaron trabajar juntos para ver si podrían escribir canciones juntos.

Los artistas escribieron dos canciones juntos y Brown le mostró a Perry otras dos que había escrito anteriormente. Perry grabó las interpretaciones vocales de esas canciones en una grabadora de ocho pistas que Brown tenía en su garaje para propósitos de "demostración”. La demanda señala que en todo momento tuvo la intención de tener la propiedad exclusiva de los derechos de autor de las actuaciones vocales que grabó en la casa de Brown.

Perry le prestó a Brown US$1,500 para grabar las dos canciones que escribieron juntos y en agosto de 1991, formalizaron un acuerdo de administración exclusiva en virtud del cual Perry controlaría la explotación de las dos composiciones musicales, Somebody Somewhere y Don’t Push The River.

Aproximadamente en 2002, Brown intentó tomar el control de las obras afirmando tener derechos de autor sobre las mismas y amenazó con liberarlas. Los abogados de Perry respondieron y Brown nunca tomó ninguna acción legal.

Ahora, coincidiendo con el lanzamiento en octubre del año pasado del nuevo álbum solista de Perry, Traces, en Facebook y Twitter se ha promocionado el próximo álbum de Brown incluyendo fotos de Perry y un clip de una de las grabaciones. Perry envió cartas de cese y desistimiento ha Brown, pero este las ha ignorado por lo que el ex vocalista de Journey decidió demandar.

Perry pidió al tribunal una declaración que establezca quién es el propietario de las grabaciones y está buscando el pago de daños y perjuicios por la violación de sus derechos de publicidad e implicar que Perry respalda la obra discográfica de Brown. El tribunal en noviembre otorgó una orden de restricción temporal que impide a Brown liberar las obras.

En febrero, Brown afirmó que ha "mantenido en todo momento el control tanto creativo como físico" sobre las grabaciones y tiene el derecho de otorgar licencias, vender o monetizar las obras sin el consentimiento de Perry. También argumentó que la corte federal de California carece de jurisdicción personal porque vive en Tennessee y no tiene suficiente contacto con California.

Sin embargo, el juez de distrito negó la semana pasada la moción al concluir que Perry ha demostrado razonablemente que puede prevalecer en sus reclamos de derecho de publicidad.

"Por ejemplo, ha demostrado el uso no autorizado de su nombre e imagen en Twitter y Facebook para promocionar al demandado, su banda y su próximo álbum. Este uso comercial no autorizado es un esfuerzo por engañar y confundir al público al capitalizar el nombre y la reputación del demandante, lo que demuestra que probablemente prevalecerá sobre sus derechos de publicidad. Aunque el Demandado argumenta que fue un autor conjunto de las actuaciones vocales grabadas, incluso si él es capaz de prevalecer en este argumento, no impediría el derecho de reclamo del demandante a la publicidad" señala el juez.

En cuanto a la jurisdicción el juez concluyó que Brown sabía que Perry vive en California y, por lo tanto, su conducta estaba dirigida al foro de ese estado y que el supuesto daño a la marca y la reputación de Perry se sufrirían en California.

Una audiencia está programada para el 25 de marzo.

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq

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