Presentación del logo París 2024 en el Arco del Triunfo

El eslogan elegido por las autoridades parisinas para contender por la sede de los Juegos Olímpicos de 2024, “Made for Sharing”, es motivo de un gran malestar entre los franceses de tal forma que un grupo de organizaciones defensoras de la lengua anunciaron que iniciarán acción legal en contra de la frase.

Los defensores del idioma francés anunciaron que procederían ante la Corte Administrativa de París porque el uso del eslogan no solo es violatorio de la ley de 1994 que protege la lengua francesa, sino incluso de la Carta Olímpica.

Paris 2024, Made for Sharing, es la frase con que se identifica la propuesta de Francia para hospedar las Olimpíadas de 2024. Fue hecha de conocimiento público a principios de febrero y la crítica ha sido incesante en varios sectores del país que lo han considerado un atentado a un símbolo del que los franceses están verdaderamente orgullosos: su idioma.

El abogado Emmanuel Ludot, representante de los intereses del grupo, declaró el viernes por la tarde que el eslogan es “un insulto” a la lengua francesa la cual, recordó es lengua oficial del olimpismo.

Los proponentes de la frase la defienden señalando que no todos entienden francés y que el inglés es el idioma más hablado incluso entre los atletas y mediante el cual se suelen comunicar, pero los defensores de la lengua responden que hay frases en francés que son igualmente comprensibles para una gran mayoría.

“Obviamente encuentro este eslogan como un error, un absurdo. París, la capital del mundo francófono está reverenciando la lengua no solo de Shakespeare, sino también de Donald Trump”, declaró Bernard Pivot, miembro de la Academie Goncourt.

¿Por qué sale Donald Trump a colación? Por algo que no es secreto para nadie y es su limitado vocabulario que está poniendo en aprietos a los traductores franceses -y de otras lenguas, pienso- que no saben si traducir sus palabras suavizando su estilo o dejarlas tal cual para que los franceses diluciden el mensaje.

“El vocabulario de Trump es limitado; su sintaxis es rota; repite las mismas frases una y otra vez, forzando al traductor a seguir su ejemplo”, declaró en una entrevista reciente el traductor francés Bérengère Viennot.

Cómo habla Donald Trump, sin embargo, no es el tema principal, sino la defensa que los países y estados francófonos hacen de su lengua, de la cual se sienten muy orgullosos y a la que quieren preservar de contaminaciones de otros idiomas prohibiendo, en primera instancia, los temidos anglicismos.

Así, en 2013 el entonces el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, escribió una carta en la que prohibió a los funcionarios el uso del idioma inglés, recordándoles que el francés se estableció en la Constitución de 1992 como el idioma oficial de la administración y de las cortes, razón por la cual usar el inglés podría ser ilegal.

Ye en la provincia francófona de Canadá, Quebec, se han hecho varios esfuerzos por preservar la pureza de la lengua, multando a quienes utilicen palabras en inglés para promocionar sus bienes y servicios, e incluso reformando leyes para que las empresas usen el francés en sus marcas publicitarias.

Probablemente el eslogan se terminará cambiando al francés lo que será importante si la propuesta de París gana y se nombra sede de los Juegos Olímpicos 2024, pero si la pierde, el tema solo será anecdótico.

Más información thelocal.fr

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