Botella de vino y copa

Por el clásico berrinche que muchos hacen cuando no les dejan pasar bebidas alcohólicas a bordo de un avión, un jubilado alemán enfrenta la posibilidad de una multa de 10,000 euros.

Se trata de un hombre de 67 años, ciudadano alemán, que el pasado fin de semana pretendía viajar a Tailandia. Como regalo llevaba dos botellas de vino que no empacó en su maleta y que pretendía llevar a bordo del avión en su equipaje de mano.

Cuando las autoridades del aeropuerto de Frankfurt le dijeron que no podía abordar con las botellas, decidió que si no eran para él no serían de nadie así que las descorchó y tomó de un hilo. Después de esta escena, personal de tierra de la aerolínea le comunicó que no podía abordar el avión por estar en estado de ebriedad.

La historia no queda aquí. Deambulando por el aeropuerto y, al parecer pretendiendo entrar a un baño, abrió una puerta tocando un botón de emergencia, y la policía tuvo que detenerlo para evitar que caminara por la pista.

Por haber entrado a una zona restringida, lo que es una falta administrativa, la policía ha reportado que este hombre, quien en la prueba de alcoholemia arrojó una concentración de 0.96 por mil, enfrentará una multa que puede ser de hasta 10,000 euros.

Horas después de los sucesos, cuando su borrachera había bajado un poco, fue acompañado a la salida del aeropuerto por oficiales de seguridad, quienes le recomendaron que tomara el transporte público para llegar a su casa, advirtiéndole que tomar un taxi le costaría unos 150 euros. Pero el sujeto, quien perdió su vuelo y reservaciones y que, además, enfrenta la elevada multa, respondió que ya había gastado tanto dinero que el lujo de viajar en taxi la resaca se lo iba a permitir y abordó el taxi.

Si hubiera entregado las botellas a seguridad…

Más información thelocal.de

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

Otras Noticias

Suscripción al Boletin