Vaca con cencerro pastando

Un juez de la corte regional de Múnich, Alemania, desechó la semana pasada la demanda presentada por un hombre que se queja del ruido que los cencerros de las vacas de su vecina hacen por la noche y que no lo dejan dormir.

Se trata de una persona que vive en la pequeña aldea de Erlkam, al sur de Múnich, y que, junto con su esposa, se mudó a la casa que habita en 2011 cuando el terreno vecino estaba vacío.

En 2014 el terreno fue alquilado por una granjera que dispuso que sus vacas pastaran en el la zona colindante con la del vecino quejoso.

Por el ruido de las campanas de las vacas, el matrimonio y la granjera llegaron a un acuerdo en 2015 en el que establecieron que las vacas sin cencerro pastaran al lado de su propiedad, pero que las que tuvieran cencero se mantuvieran en otra zona a por lo menos 20 metros de distancia de la colindancia de las dos propiedades.

Pese al acuerdo, el hombre procedió ante los tribunales para pedir que se ordenara que los cencerros de todas las vacas fueran retirados e incluso ofreció a la granjera pagar para que a las vacas se les implantaran chips rastreadores, ofrecimiento que la granjera rechazó. (Los cencerros son utilizados para localizar a las vacas cuando escapan o para que las vacas puedan volver al rebaño cuando escuchan el sonido).

La demanda fue rechazada el jueves de la semana pasada porque el juez consideró que el acuerdo al que las partes llegaron en 2015 es legalmente vinculante y que las partes deben proceder conforme a él.

El tema dista mucho de haber concluido porque una nueva demanda fue presentada a principios de este mes, pero ahora por la esposa del sujeto para pedir exactamente lo mismo, que por contaminación auditiva se retiren los cencerros de las vacas de su vecina.

El problema entre vecinos por el ruido de los animales es uno que los tribunales suizos han analizado con cierta regularidad. Tenemos el caso de la persona que demandó en una zona rural a su vecino por el “escándalo” de las gallinas. También esta demanda fue desechada y al quejoso se le ordenó pagar costas judiciales.

Y sobre los cencerros, también en Suiza se negó la nacionalidad a una activista porque al haber hecho campaña a favor de los animales se opuso al uso de cencerros, lo que fue visto por los habitantes de su localidad como una oposición a una tradición suiza.

Más información thelocal.de

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total con crédito a miabogadoenlinea.net

Otras Noticias

Suscripción al Boletin