Domingo  17 de diciembre  de 2017  2:09 am
Esposas

Debido a que no existe el divorcio sin causa en el Reino Unido, la semana pasada una Corte de Apelaciones rechazó la demanda de divorcio de una mujer de 66 años que argumentó ser “desesperadamente infeliz” en su matrimonio de 39 años, porque la infelicidad no es causal de divorcio.

Tini Owens y Hugh Owens, actualmente de 78 años de edad, se casaron en 1978 y establecieron su residencia en Broadway, Worcestershire. Ella pidió el divorcio, pero él no ha querido concedérselo pues cree que todavía les quedan “algunos años” para disfrutar.

Tini Owens explicó que está en una “situación desgraciada”, atrapada en un matrimonio “sin amor y desesperadamente infeliz”, exponiendo cómo la trata su esposo, de forma “insensible” en su “forma y tono”, siendo constantemente maltratada y sintiéndose no amada.

El juez del tribunal familiar, Robin Tolson, rechazó la demanda explicando que sus argumentos “eran del tipo de lo que podía esperarse en un matrimonio” y que, al no haber expuesto una causal de divorcio, debía seguir casada con Hugh Owens.

Bajo la legislación actual en Inglaterra y Gales, en los procesos de divorcio las partes tienen que argumentar una de cinco causales posibles: adulterio, conducta no razonable, abandono, dos años de separación o cinco años de separación. Estas causales se deben exponer aun cuando las partes han acordado mutuamente el divorcio y han llegado a acuerdos de custodia de los hijos y repartición de bienes.

El desamor y la infelicidad no forman parte de las razones para pedir el divorcio y por ello la Corte de Apelaciones volvió a rechazar su demanda, notando, sin embargo, que pasados cinco años de separación serían elegibles para terminar el vínculo matrimonial.

El magistrado presidente del panel, Sir James Munby, explicó que no podían revertir el fallo del juez Tolson por haberse fundamentado en la ley vigente.

“El Parlamento ha decidido que no es motivo de divorcio el que se encuentre atrapada en un matrimonio infeliz, aunque algunos piensen que así debería ser”, explicó en juez Munby manifestando cierta empatía por la situación.

Por situaciones como la de Tini Owens, se ha generado en Inglaterra y Gales el movimiento “No Fault Divorce” que busca la legislación de los divorcios sin causa, como ya existe en la Ciudad de México, por ejemplo.

Se trata de un movimiento que es apoyado por Lady Hale, la única mujer magistrada de la Suprema Corte británica, quien considera que el tener que adjudicar culpas en los procesos de divorcio lleva necesariamente a recriminaciones que hacen del proceso de por sí difícil, uno más amargo y emocionalmente retador para la pareja y para la familia.

Pero la propuesta no es aceptada por los parlamentarios conservadores para quienes eliminar las causales de divorcio eliminaría la noción de responsabilidad y minaría el concepto de matrimonio, condenado a mujeres y hombres como Tini Owens a una situación “desesperadamente infeliz”.

En México, país “subdesarrollado” y “tercermundista”, en febrero de 2015, al resolver una contradicción de tesis, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que, tratándose de divorcio necesario, el régimen de disolución del matrimonio en el que se exige la acreditación de causales, se vulnera el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Así, al exigir el legislador que se demuestre la existencia de una causa de divorcio como única forma para lograr la disolución del matrimonio cuando no existe consentimiento mutuo, resulta inconstitucional porque restringe sin justificación la libre modificación del estado civil de las personas que deriva, a su vez, del derecho fundamental a la dignidad humana.

Nada que envidiar a los británicos en materia de matrimonio y divorcio.

Más información bbc.com

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Imagen pixabay.com

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