Sábado  18 de noviembre  de 2017  8:21 am
Logo de la Suprema Corte

Al resolver el amparo directo en revisión promovido por Paul Henri Giménez, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió proteger al ciudadano francés, quien resultó con lesiones de por vida, cuando el 4 de noviembre de 2008 el l vehículo que manejaba fue impactado por el fuselaje del avión LearJet 45, en el que perdió la vida el entonces secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, para que no se aplique el tope indemnizatorio previsto en la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado y se fije un nuevo monto, en el que se tomen en cuenta nuevos elementos.

En la sentencia de amparo, la Sala resolvió que el tope indemnizatorio, establecido en la fracción II del artículo 14 de la ley, de 20 mil veces el salario mínimo, implica una limitación al derecho constitucional a la reparación integral e impide que se cumpla a cabalidad con la finalidad resarcitoria que persigue el régimen de responsabilidades.

Por ello, le concedió el amparo para que el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) emita una nueva resolución, en la que no aplique el tope indemnizatorio declarado inconstitucional y cuantifique el monto a que tiene derecho a recibir por concepto de daño moral, aunado a que deberá calcular de nueva cuenta la indemnización que tiene derecho a recibir por lucro cesante, tomando en consideración la esperanza de vida en nuestro país, daños personales, gastos médicos pasados, presentes y futuros así como el resto de lineamientos precisados en la sentencia.

Además, el Tribunal deberá analizar de manera debida lo que en su momento se le planteó sobre la posible actividad administrativa irregular por parte de la Secretaría de Gobernación, para que en su caso determine si incurrió en responsabilidad patrimonial del Estado.

Henri Giménez reclamó una indemnización por responsabilidad patrimonial del Estado, señalando como responsables a la Secretaría de Gobernación (Segob) y de Comunicaciones y Transportes (SCT), por ser las responsables de certificar al piloto y la operación de la Torre de Control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Ambas dependencias rechazaron su responsabilidad con el argumento de que el accidente fue fortuito; sin embargo, el TFJFA determinó que la SCT incurrió en “actividad administrativa irregular”, lo que fue impugnado por la dependencia.

Los ministros validaron la resolución del Tribunal, el cual estableció que el Learjet 45 se accidentó debido a que se encontró con la turbulencia de estela producida por un Boeing 77-300, ya que el piloto de la aeronave redujo su velocidad “con una demora”, porque tenía la instrucción de reducir la velocidad durante 59 segundos cuando en realidad tardó 75 segundos”.

Esto provocó que el Learjet se colocara debajo de la trayectoria del Boeing lo que contribuyó, en conjunto con la inestabilidad atmosférica, la diferencia de velocidades de las aeronaves y la distancia entre éstas, a que se produjera una turbulencia de fatales consecuencias.

Como consecuencia del accidente, el quejoso quedó con limitaciones de por vida en el movimiento de manos y pies, problemas de incontinencia urinaria y fecal, desviación de la columna vertebral, problemas de autoestima y otras problemáticas emocionales relacionadas.

Más información scjn.gob.mx

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net

Otras Noticias

Suscripción al Boletin