Ante el Juzgado de Instrucción 29 de Barcelona, Cataluña, España, se ha presentado una denuncia por fraude, estafa y fraude fiscal en contra de la bodega de vino de las más conocidas en América Latina y la más grande de Cataluña, Bodegas Torres, fabricantes de vinos como Gran Sangre del Toro o Mas La plana y de los brandis Torres 5 y Torres 10.

La demanda fue presentada desde el pasado 23 de julio por la señora Adma Inchausti, presidente del Grupo San Jorge que es el importador y distribuidor exclusivo en Bolivia, Uruguay y Paraguay de Bodegas Torres desde hace 25 años.

En la demanda se establece que numerosos productos de la bodega como los brandis mencionados y los vinos Viña Sol, Mas La Plana y Sauvignon Blanc, "no tienen la calidad y las propiedades que anuncian en su etiquetado" por lo que refiere que estos productos son “falsos” porque no cumplen con las denominaciones de origen señaladas en las etiquetas ni con el proceso de envejecimiento.

Estas acusaciones son fundadas en el análisis realizado por el enólogo Antonio Tomás Palacios de los laboratorios Excell Ibérica de La Rioja, con muestras de productos Torres adquiridos en España, el Reino Unido, México, Chile y Bolivia.

De acuerdo con el resultado de este análisis químico, los brandis Torres 5 y Torres 10 no han sido envejecidos en barricas de roble americano durante al menos uno y tres años, respectivamente, como exige la normativa legal que regula la elaboración del brandy y los vinos no se han elaborado con las uvas que se indican en las etiquetas. Se mencionan como ejemplos el Viña Sol que dice ser elaborado con un 100 por ciento de la uva blanca catalana parellada, pero que en realidad su porcentaje no alcanza en 80 por ciento y que el vino Mas La Plana, "no se produce con uva 100% procedente del Penedés, tal y como exige su denominación de origen".

El Grupo San Jorge optó por someter los productos Torres a estos análisis después de una disputa con Bodegas Torres que consideraron “un auténtico desprecio” hacia Bolivia, pues se envió en marzo de 2012 un cargamento que incluía aceites elaborados por Torres, con la fecha de consumo preferente ya vencida. Este cargamento fue detenido en la aduana del puerto chileno de Arica, usado por Bolivia, pues conforme a las legislaciones chilena y boliviana el vencimiento de la fecha de consumo preferente se equipara a producto que ya ha caducado. Bodegas Torres declaró que el vencimiento de la fecha de consumo preferente no significa caducidad del producto por lo que se rehusó a aceptar de regreso el cargamento por lo que estos contenedores siguen en la aduana de Arica, lo que está generando una multa millonaria a Grupo San Jorge.

Al momento de escribir esta nota, Bodegas Torres había declarado que no habían sido notificados de esta denuncia presentada en su contra, señalando a través de un vocero que las acusaciones eran “muy graves y sin fundamento” y acusando a su vez a Grupo San Jorge de “impagos y prácticas poco transparentes” sin proporcionar mayores detelles.

Esperemos a ver el valor probatorio que dan al análisis realizado los juzgados catalanes en este caso que pone en tela de juicio la integridad de una de las bodegas más premiadas y admiradas del mundo.

Más información Elconfidencial.com

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