Domingo  17 de diciembre  de 2017  2:25 am
Summer Zervos

En el proceso civil por difamación presentado por una mujer que participó en el programa de televisión El Aprendiz en contra de Donald Trump, este martes el abogado del ahora presidente de los Estados Unidos pidió que se deseche la demanda.

La demanda fue presentada el pasado mes de enero, tres días antes de la toma de posesión de la presidencia por Trump, por Summer Zervos quien participó en la quinta temporada del conocido programa de televisión El Aprendiz.

Summer Zervos declara que en diciembre de 2007 fue invitada a la oficina de Trump a una cena que supuso sería de tipo profesional, pero en la que Donald Trump la besó a la fuerza, la tocó indecentemente y presionó sus genitales en contra de ella, actos todos ellos que configuran una agresión sexual.

Previo a las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, Summer Zervos hizo pública esta historia a la que el entonces candidato republicano respondió calificándola de "farsante", "una mentira descarada" y "100% mentiras".

El límite de tiempo establecido para presentar una denuncia por agresión sexual había expirado cuando Zervos hizo publica su historia, por lo que optó por presentar una demanda civil por difamación por la descalificación que Trump hizo de ella. En esta demanda está siendo asesorada por las abogadas Gloria Allred, famosa por defender casos emblemáticos de mujeres, y Mariann Wang.

Frente a la juez Jennifer Schecter de un tribunal estatal de California, el abogado que representa a Donald Trump, Marc Kasowitz, pidió que se deseche o se difiera el proceso porque un juicio civil en una corte estatal interferirá con las funciones ejecutivas del presidente.

El abogado Kasowitz también expuso que las presuntas palabras difamatorias del hoy presidente están protegidas por la Primera Enmienda respecto de la libertad de expresión porque fueron hechas como parte de un discurso político y de declaraciones de opinión.

Además, el abogado de Donald Trump argumentó que un presidente en funciones es inmune de demandas por su comportamiento previo a haber asumido el cargo. Una defensa que la Suprema Corte de los Estados Unidos negó en 1997 al concluir que los presidentes no tienen inmunidad frente a demandas civiles. Se trata de una sentencia que se emitió en un caso que guarda grandes semejanzas con este, cuando Paula Jones demandó al entonces presidente Bill Clinton de una agresión sexual ocurrida cuando él era gobernador de Arkansas.

El abogado Kasowitz, sin embargo, dijo que esta decisión no se aplica porque “la ley federal y la ejecución de la ley federal por la que un presidente es exclusivamente responsable 24/7, tiene prioridad sobre la ley estatal”.

La abogada Mariann Wang, por su parte, dijo que el abogado Kasowitz estaba presentando algunos “argumentos creativos” y expuso que “no hay ningún caso que establezca que un funcionario federal no puede ser responsabilizado en un tribunal estatal”.

Tres abogados que hace 20 años durante el proceso de Paula Jones en contra de Bill Clinton presentaron un amicus curiae, presentaron los mismos argumentos de entonces en este caso para establecer que “nada en la Constitución inmuniza al presidente en funciones de reclamos presentados en un tribunal estatal basados en argumentos sobre una conducta no oficial”.

La juez Schecter no emitió una decisión, pero preguntó a la abogada Wang si se ocasionaría algún perjuicio si se difiriera el caso mientras Trump ejerce la presidencia y si tendrían “flexibilidad” en acomodarse al horario del presidente en caso de que el caso prosiga.

Este caso es seguido muy de cerca particularmente por los detractores del presidente Trump pues si llegara a mentir bajo juramento, como lo hizo Bill Clinton en la demanda presentada por Paula Jones, se tendrían bases para proceder en juicio político o impeachment, como sucedió con el entonces presidente Clinton.

“Para aquellas personas interesadas en este caso como un camino al impeachment, las probabilidades de perjurio en el caso Trump son posiblemente mayores que en el caso Clinton”, dijo Naomi Mezey, profesora de Derecho de la Universidad Georgetown, codirectora de la Iniciativa de Equidad de Género de esa casa de estudios. “Testificar en una demanda requiere de una gran disciplina. Si hay una característica que parece ausente de la personalidad de Trump es la disciplina verbal”.

Habrá que estar pendientes de la decisión que emita la juez, aunque sea cual sea muy seguramente será apelada por lo que a este proceso aún le queda mucho camino por delante.

Más información latimes.com

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