Domingo  17 de diciembre  de 2017  2:25 am
Fachada Suprema Corte de Canadá

La semana pasada se verificaron los dos días de audiencia ante la Suprema Corte de Justicia de Canadá respecto del caso del inicio de funciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Trinity College, que, por las condiciones impuestas a los estudiantes, es calificada de discriminatoria de la comunidad homosexual.

El caso se refiere al acuerdo que los estudiantes del Trinity Western University firman, en que se comprometen a solo mantener relaciones íntimas heterosexuales matrimoniales, lo que significa que la comunidad LGBT es discriminada de las aulas universitarias.

Por esta política, las barras de abogados de Ontario, Nueva Escocia y Columbia Británica se han negado a reconocer como practicantes del Derecho a quienes egresen de la Facultad de Derecho.

En febrero de este año, la Corte Suprema canadiense aceptó revisar dos apelaciones sobre el caso, de Ontario y Columbia Británica. En el primer caso fue la universidad la que apeló después de que tribunales locales concedieran la razón a la barra de abogados de la provincia, Law Society of Upper Canada. En el caso de Columbia Británica es la asociación de abogados, Law Society of British Columbia la que apeló el caso después de que en noviembre de 2016 la Corte de Apelaciones fallara en su contra.

Durante los dos días de audiencias, los magistrados de la Corte escucharon numerosos testimonios de personas presentadas por ambas partes.

Defendiendo que el acuerdo de la universidad es discriminatorio se presentaron voces como la de la Sociedad Humanista que expuso que la institución educativa no puede argumentar libertad de credo porque las personas morales no tienen tal derecho; y, LEAF, Fondo de Educación y Acción Legal de Mujeres que expuso que tal condición es discriminatoria por razones de sexo, estado civil y orientación sexual.

“Como guardianes de la profesión legal y del poder judicial, y como entidad pública cuyas decisiones deben cumplir con la Carta de Derechos y Libertades de Canadá, las sociedades de derecho no pueden condonar una facultad de derecho cuyas prácticas de admisión abran la brecha entre grupos históricamente desfavorecidos y el resto de la sociedad”, declaró LEAF en comunicado de prensa.

Por su parte, durante la exposición de argumentos de apertura, el consejero de la Universidad, Kevin Boonstra expuso que se trata de un asunto de libertad de creencias.

“Para que una comunidad religiosa exista y prospere, tiene que ser capaz de definirse a sí misma. En el contexto evangélico esto incluye la definición de la conducta religiosa apropiada mientras los individuos son parte de la comunidad”.

Bob Kuhn, presidente de la Universidad dijo que este caso no solo implica a la Facultad de Derecho. “Se trata de la libertad de todas las comunidades de fe y de otras minorías en Canadá”.

No es esta la primera vez que el convenio que firman estudiantes y empleados de la Universidad Trinity College es analizado ante los tribunales. En 2001 ganaron un caso presentado respecto del programa de capacitación de los profesores, en que la Suprema Corte concluyó que no había evidencia de que los puntos de vista religiosos de los graduados de la Universidad disminuyeran sus competencias para practicar sus profesiones en la sociedad pluralista de Canadá.

La decisión del máximo tribunal de Canadá no será pronta ya que se espera hasta dentro de algunos meses.

Más información langleytimes.com

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