Sábado  18 de noviembre  de 2017  8:06 am
Tortuga marina

Ambientalistas omanís denuncian el tráfico ilegal de tortugas efectuado por “falsos turistas” que aprovechando un vacío en la ley ambiental asaltan nidos de tortugas para robar pequeñas tortugas de especies que se encuentran en peligro.

“Es un crimen organizado con estos llamados turistas que vienen a Omán a robar tortugas bebé de los alrededores de sus nidos. Hay un gran mercado afuera de Omán para la cría de tortuga, como las de carey que son raras y son demandadas”, declaró a The National el doctor Ghulam Al Balushi, miembro de la Sociedad Medioambiental de Omán.

“El gobierno necesita decidir pronto el tipo de sanción a los delincuentes. Estos ladrones de tortugas encuentran un vacío en la ley y toman ventaja. Una rígida sanción de prisión y una multa de miles de dólares es un buen comienzo”, agregó el doctor Al Balushi.

Si bien en Omán está prohibido robar tortugas, se trata de una conducta que no es sancionada por lo que los que quienes lo cometen salen libres al hacer entrega de los animales. En esta situación se vio un profesor universitario quien dijo que por desconocimiento de la ley tomó a 52 tortugas bebé en una visita a la playa y las tuvo viviendo en la piscina de su casa hasta que llegó la policía a reclamarlas. “No sabía que estaba cometiendo un delito sino hasta hace algunos meses cuando tocaron a mi puerta”, declaró este profesor.

En 2016 la policía detuvo a 124 visitantes que intentaron traficar con casi 3,200 tortuguitas, un incremento del 11.6 por ciento de las detenciones efectuadas en 2015. El ministerio del medio ambiente de Omán no ha proporcionado estadísticas de este año.

Conforme a la Sociedad Medioambiental de Omán, unas 50,000 tortugas de diferentes especies desovan cada año en las playas omanís. Como tienen diferentes periodos de desove, la temporada se extiende prácticamente todo el año.

Para proteger a estos animales en peligro de extinción, el gobierno ha implementado, con la ayuda de varias universidades y guardabosques, programas de monitoreo que, sin embargo, no sirven con los traficantes porque este programa identifica solo a las tortugas adultas y no a las recién nacidas. Así, las autoridades señalan que unos 15,000 huevos son robados cada año, aunque el doctor Al Balushi considera que es una cifra difícil de conocer.

Conforme al ministerio de turismo, el avistamiento de tortugas atrae cada año a las playas de Omán a unos 650,000 visitantes.

Wan Wong, un ciudadano chino residente en Omán, ha dicho que China es un gran mercado para la cría de tortugas. “Conozco que algunos de mis compatriotas vienen a Omán a robar tortugas bebé. Es un gran negocio de regreso a casa. Las pequeñas son criadas hasta la adultez y terminan en una sopa. Es un manjar chino que se sirve en casi todos los restaurantes de China. Las bebés también son vendidas como mascotas”.

Una tortuga bebé puede costar entre US$ 20 y 30 en China, pero las especies raras pueden llegar a hasta US$300, según declaraciones de Wan Wong.

“Estimo que atrapamos a la mitad de los perpetradores y la otra mitad se escapa. Es un trabajo duro el monitoreo. Tenemos una vasta línea de costa y no somos suficientes para hacer el trabajo eficazmente. Creo que no es practico emplear a un gran número de guardabosques por economía”, declaró uno de los guardabosques en la playa de Ras Al Hadd.

Frente a este problema de tráfico de animales en peligro de extinción, el gobierno de Omán está considerando imponer una pena de hasta dos meses de prisión y una multa de US$5,000. Lo importante será que dejen de considerarlo y lo hagan lo más pronto posible.

Más información thenational.ae

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