Martes  30 de mayo  de 2017  5:20 am
Barco Atic Sunrise de Greenpeace

La Comisión Electoral del Reino Unido multó a la organización ambientalista Greenpeace con 30,000 libras esterlinas, al no haberse registrado como organización civil durante la campaña electoral de 2015, conforme a la Ley de Cabildeo, Lobbying Act, aprobada por el gobierno conservador de David Cameron.

La mencionada ley es contiene una serie de reformas a la ley del 2000 que regula a organizaciones no partidistas y que obliga a las organizaciones a registrarse ante la Comisión Electoral si planean gastar más de 20,000 libras esterlinas en Inglaterra o más de 10,000 en el resto del Reino Unido en “actividades reguladas” durante el periodo previo a una elección. Se trata de una ley cuyo objetivo es transparentar las inversiones de terceros en campañas políticas, pero que críticos han dicho que es una ley mordaza y que es tan amplia en su definición de actividades reguladas que cualquier actividad puede ser interpretada como política.

“Si eres un cabildero corporativo pagado por una empresa de tabaco para luchar en contra de la legislación antitabaco no tienes de qué preocuparte, la Ley de Cabildeo difícilmente contiene algo para restringirte”, declaró sobre el tema John Sauven, director ejecutivo de Greenpeace en el Reino Unido. “Pero si eres un grupo de campaña con membresía masiva tratando de que los partidos políticos hagan fuertes compromisos con el medio ambiente o con los derechos humanos, entonces, cuidado, el estado ahora puede regular tu campaña, atándote nudos burocráticos y evitando que los votantes escuchen sobre asuntos que importan”.

Sobre las razones por las cuales la organización no se registró en 2015, John Sauven dijo que se trató de un acto de “desobediencia civil”. “Algunas veces la legislación está mal y tienes que levantarte y decirlo. La Ley de Cabildeo es un choque democrático; debilita la democracia y restringe la libertad de expresión”.

Esta ley adquiere importancia a partir del anuncio de esta semana de la primera ministra británica, Thresa May, de convocar a elecciones anticipadas el próximo mes de junio. Al respecto, John Sauven declaró lo siguiente:

“Ahora Gran Bretaña tendrá una segunda elección general regulada por una ley que hace poco por detener a empresas poderosas de ejercer influencia secreta en los corredores del poder, mientras amordaza a organizaciones y a grupos de campaña con millones de miembros. Si la última elección es cualquier cosa cercana, tendrá un efecto negativo sobre los grupos que tratan de presentar asuntos importantes”.

La mencionada ley fue revisada por una comisión gubernamental que hizo recomendaciones de reforma, como hacer la distinción entre actividades de apoyo a determinados partidos políticos y grupos de la sociedad civil haciendo campaña sobre asuntos de interés público, o estrechar la definición de quién debe considerarse miembros de un grupo de cabildeo, pero la ley no ha sido modificada.

Por lo anterior, muchas organizaciones civiles decidieron dejar sus actividades cotidianas durante la campaña política de 2015, una opción que probablemente Greenpeace tome en la campaña electoral de 2017.

“La Ley de Cabildeo distorsiona la política a favor de las corporaciones que operan en las sombras”, concluyó el director ejecutivo de la mencionada organización ambientalista en el Reino Unido.

Más información theguardian.com

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