Escudos de los cedentes de la Órdenes Reales

Ayer trascendió la noticia que la corsetera de Isabel II, reina del Reino Unido, ha dejado de tener el favor real la habérsele revocado la Orden Real de Nombramiento, o Royal Warrant of Appointment.

Se trata de la empresa Rigby & Peller, una firma de lujo de lencería fundada en Londres, y que era la encargada de los sostenes y ropa interior de la reina y otras integrantes femeninas de la familia real desde 1960.

La Orden Real o Royal Warrant es un certificado que permite a las empresas que lo tienen publicitarse como abastecedores de la familia británica real. No significa que deben entregar sus bienes o servicios sin cobrar, sino que es una insignia que les da prestigio.

No cualquier miembro de la familia real puede conceder este privilegio. Actualmente corresponde hacerlo exclusivamente a tres miembros: la reina, su esposo, el duque de Edimburgo, y su hijo, el príncipe Carlos. La reina madre también podía concederlas, pero las que otorgó expiraron en 2007, cinco años después de su fallecimiento.

Las Órdenes Reales solo pueden concederse después de que el comerciante ha vendido sus bienes o servicios a la familia real por un mínimo de cinco años. Corresponde a Lord Chamberlain (Lord Chambelán de la Casa), sugerir el otorgamiento de los privilegios, pero la última palabra corresponde al cedente del privilegio, es decir, al miembro de la familia real.

La Orden Real se concede por un plazo máximo de cinco años al cabo del cual es revisada para ver si sigue cumpliendo con los requisitos. Sin embargo, puede ser revocada en cualquier momento.

Conforme con el sitio de la Casa Real británica (royal.uk) actualmente hay unas 1,100 Órdenes vigentes, que corresponden a unos 800 comerciantes (un comerciante puede tener hasta tres Órdenes, firmadas por cada miembro de la realeza con la potestad).

Si bien cada año se revocan varias de estas Órdenes, la revocación a Rigby & Peller ha llamado la atención porque lo anunciaron mediante un comunicado de prensa en que se manifiestan “profundamente tristes” por la decisión y añaden que “no pueden hacer más comentarios sobre la cancelación por respeto a Su Alteza Real la Reina y a la Asociación de Poseedores de Órdenes Reales”.

Sin embargo, June Kenton, quien está en la mesa directiva de la empresa y ha sido la corsetera real desde 1982 cuando junto con su esposo, adquirió Rigby & Peller por 20,000 libras esterlinas, dijo que la cancelación había sido originada por la publicación de su autobiografía titulada “Storm in a D-cup” o “Tormenta en una copa D”.

Describió el libro como “la dulce historia de una corsetera”, en la que solo dice que estuvo en el palacio y no lo que sucedió. “Nunca he hablado sobre lo que hacía ahí con ella [la reina] o la reina madre o la princesa Margarita”, dijo.

“Pienso que es increíble. Es solo un trastorno al final de mi vida, pero ¿qué puedo hacer? No puedo luchar contra el Palacio de Buckingham y no querría hacerlo, pero es difícil”.

Los cinco minutos de atención mediática que la señora Kenton ha recibido para promocionar su libro, nos han servido a nosotros para exponer la peculiaridad de las Órdenes Reales y la burocracia de la Casa Real británica.

Más información bbc.com / royal.uk

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Imagen de britwordaday.com

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