Miércoles  22 de noviembre  de 2017  10:30 am
Rue Saint-Honoré, dans l'après-midi, Camille Pissarro

Esta semana, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos dio nuevas esperanzas a la familia Cassirer para recuperar un cuadro obra de Camille Pissarro, exhibido en Madrid, España, en el Museo Thyssen-Bornemisza y que argumentan que fue robado por los nazis.

El cuadro titulado Rue Saint-Honoré, dans l'après-midi. Effet de pluie (1897), pertenecía originalmente a Lilly Cassirer Neubauer, quien en 1939, lo vendió a los nazis por US$360 y a cambio de un permiso para salir de Alemania.

El cuadro fue posteriormente vendido en una subasta organizada por el gobierno nazi y pasó por varias manos hasta que, en 1976, fue adquirido por el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza. En 1993 el barón vendió su obra a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza y con ella se creó un museo para exhibirla en el Palacio Villahermosa, en Madrid.

David y Ava Cassirer, nietos de Lilly Cassirer pidieron a los tribunales españoles en 2001 la devolución de la obra bajo el argumento de que se trata de arte robado por los nazis. Cuando en 2005 la justicia española les negó la petición, llevaron el caso a los tribunales federales de los Estados Unidos en Pasadena, California.

En primera instancia el juez aceptó que la venta realizada en 1939 fue ilegal, pero no así la venta de 1976 en la que el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza adquirió el cuadro puesto que desconocía que la obra había sido robada. Además, aplicando el derecho español, el juez concluyó que había habido prescripción positiva por la posesión no interrumpida de seis años.

La sentencia fue recurrida ante la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, cuyos magistrados no estuvieron en desacuerdo con la apreciación del juez de primera instancia al considerar que si el barón sabía que la obra había sido robada en 1939, no puede aplicar la figura de la prescripción positiva, y el comprador puede convertirse incluso en cómplice del delito.

Los herederos de Lilly Cassirer expusieron en la apelación que en 1947 el Ministerio de Cultura francés publicó una lista de cuadros expoliados por los nazis en la que se incluían 47 obras de Camille Pissarro. Asimismo, la Corte de los Estados Unidos para Asuntos de la Alta Comisión Aliada emitió́ en 1954 una decisión confirmando que el titular legitimo del cuadro era Lilly Cassirer. Se trata de información de dominio público.

Con base en estos y otros argumentos presentados, la Corte ordenó al tribunal de primera instancia confirmar si el barón o la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, tenían conocimiento de esta información.

Por otro lado, la Corte de Apelaciones concluyó en que no había prescrito la acción ejercida por los herederos de Lilly Cassirer, puesto que con fundamento en la ley de 2016 Holocaust Expropriated Art Recovery (HEAR), la demanda se presentó dentro de los seis años posteriores a que los herederos tuvieron conocimiento de la ubicación del cuadro como parte de la colección Thyssen-Bornemisza.

Así, el caso regresa a primera instancia en donde, de confirmarse que se conocía que la obra había sido robada, tendrá que ser devuelta a sus legítimos herederos.

Sobre esta decisión, en comunicado emitido a The Art Newspaper, el abogado del museo, Thaddeus Stauber, dijo que como su representado adquirió la obra de Pissarro “de buena fe en 1993, desde cuando ha estado exhibida al público, estamos confiados en que la propiedad de la Fundación de la obra volverá ser confirmada.

Este caso, que ha ido a la Corte de Apelaciones tres veces, ha sido descrito por el abogado de los Cassirer, Steve Zack, como “una cicatriz significativa en la psique” y recordó que han sido 16 años de lucha para recuperar el cuadro robado por los nazis.

Más información theartnewspaper.com y ciarglobal.com

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