En un importante veredicto para las mujeres en África, un juez en Namibia sentenció en contra de las autoridades de salud por haber violado los derechos de tres mujeres al haberlas forzado a ser esterilizadas.
El caso fue llevado a los tribunales por tres mujeres, portadoras del VIH, que dicen haber sido obligadas para aceptar la esterilización a cambio de ser operadas para que sus bebés nacieran por cesárea y el riesgo de contagio de la enfermedad fuera menor.
De las tres, solo una de ellas firmó un documento en que aceptó ser esterilizada, pero declaró que lo hizo estando bajo intensos dolores por su parto inminente. Las otras dos demandantes dijeron no recordar haberse comprometido a nada.
En la demanda ellas establecían que la esterilización había obedecido a que son portadoras de VIH, pero el juez dijo que no habían demostrado fehacientemente que esa fuera la causa, pese a lo cual les concedió la razón pues no se les permitió optar informadamente sobre el procedimiento de esterilización.
Las mujeres solicitaban una compensación por $122,000 dólares, pero el juez no dio a conocer el monto de las compensaciones y retrasó esa decisión.
Los índices de VIH SIDA en Namibia son altos ya que de acuerdo con la agencia de la ONU en la materia, el 13% de los adultos de ese país son VIH positivos.
Namibia, sin embargo, no es el único país de África en donde hay esterilizaciones forzadas a portadoras de VIH. Se sospecha que estos procesos también son efectuados en Suazilandia y en ciertas regiones de Sudáfrica.