En Filadelfia se dictó este martes la primera sentencia en Estados Unidos en contra de un sacerdote por haber encubierto actos de abuso sexual cometidos por sacerdotes contra niños.
El sentenciado es monseñor William J. Lynn, de la arquidiócesis de Filadelfia, quien entre 1992 y 2004 estuvo encargado de recomendar los nombramientos de sacerdotes a las diferentes parroquias de la diócesis así como de investigar las quejas sobre abusos sexuales cometidas por sacerdotes.
Monseñor Lynn fue condenado por emplear una política laxa en el nombramiento de sacerdotes, sin tomar en cuenta sus antecedentes ni las quejas que sobre ellos se recibían, llegando a mentir a los fieles católicos para evitar el escándalo.
Este sacerdote fue juzgado y sentenciado por un caso particular de abuso cometido por un sacerdote que había estado un hospital psiquiátrico de la iglesia tras un caso de abuso sexual y que pese a que los médicos recomendaron mantenerlo alejado de niños, William Lynn lo asignó a una parroquia sin advertir sobre estos antecedentes.
Este sacerdote, de nombre Edward V. Avery, se declaró culpable de pederastia pocos días antes del inicio del juicio de monseñor Lynn.
Basado en ese caso y tomando dicha evidencia, la fiscalía acusó a Lynn y señaló que no se trataba de un caso en particular, sino de una política poco estricta en la designación de sacerdotes que puso en riesgo a una mayor cantidad de niños.
Monseñor Lynn se defendió señalando que pese a que su internes era proteger a los niños, tenía que seguir órdenes de su superior jerárquico, en este caso el cardenal Anthony J. Bevilacqua, pero la fiscalía señaló la participación central que Lynn tenía en las designaciones por lo que no era excusa el seguir órdenes.
Encontrado culpable, monseñor Lynn fue sentenciado de tres a seis años en prisión, que no es la pena máxima por el delito cometido. Sus abogados solicitaban se le excusara de ir a prisión y que en su lugar quedara bajo probatoria y arresto domiciliario, pero la fiscalía pidió la pena máxima basado en la negativa del acusado de aceptar su responsabilidad y en su supuesta falta de remordimiento.
Conocida la sentencia los abogados de monseñor Lynn declararon que apelarán la sentencia porque al momento de los hechos que se juzgan, de acuerdo con la ley de protección a menores, no se fincaba responsabilidad sobre los supervisores de quienes cometían los abusos, por lo que el juez falló al considerar como evidencia lo expuesto en otros juicios a sacerdotes acusados de pederastia sin tomar en consideración la prescripción.
Se trata de una sentencia que los analistas consideran importantes por sentar las bases de nuevas condenas a otros jerarcas católicos que ocultaron delitos cometidos por sacerdotes o que no tomaron las medidas necesarias para evitar nuevos casos de pederastia en su institución.