Caroline Stern y su novio George Hess estaban en la estación del metro Columbus Circle en New York cerca de la medianoche después de haber asistido al Lincoln Center’s Midsummer Night’s Swing.
Mientras esperaban el tren, un músico empezó a tocar unos tambores y la pareja sintió el ritmo y empezaron a bailar, pero terminaron siendo esposados y detenidos por 23 horas.
Cuando estaban bailando, un oficial de policía les indicó que no podían bailar en el metro y les pidió sus identificaciones. Stern sólo presentó una tarjeta de crédito con fotografía y el agente les pidió que lo acompañaran a la estación.
Hess trató de filmar el incidente, lo que fue motivo suficiente para que el policía solicitara refuerzos, y según Hess, nueve policías lo inmovilizaran en el suelo y los esposaran a ambos.
Al presentarlos en la comisaría se les acusó de alterar el orden, resistir el arresto y bloquear el tráfico de personas entre otros cargos, los que al final fueron desechados.
Lógicamente, la pareja ha demandado a la ciudad por los daños causados