La política francesa Marine Le Pen había lanzado la amenaza. Madonna hizo caso omiso y en su concierto del pasado 14 de julio en París decidió seguir retando a la francesa y no omitió en su espectáculo el video de la discordia.
Se trata de un video que durante la canción Nobody Knows Me, transmite los rostros de varias personalidades del momento como Benedicto XVI, Hosni Mubarak, Sarah Palin, y Marine Le Pen, ex candidata a la presidencia de Francia, con una suástica en la frente. Rápidamente esa imagen se desvanece para dar paso al rostro de Adolfo Hitler.
El video fue mostrado por primera vez durante el concierto que Madonna ofreció en Tel-Aviv, Israel, en junio pasado y desde entonces Le Pen, líder del partido Frente Nacional, amenazó a la cantante con llevarla ante la corte si mostraba ese vídeo en Francia. Eso entre otras declaraciones y ataques a la cantante de dudosa elegancia.
Después del concierto en París, las declaraciones de los miembros del Frente Nacional estuvieron a la orden de día pues consideran que mostrar a su líder con una suástica la identifica como un nazi por lo que insulta no nada más a Le Pen, sino a todos los miembros del partido por lo que debe “rescatar su honor” frente a los tribunales franceses.
Pese a la ola de declaraciones, la demanda, al momento de escribir esta nota, no se ha interpuesto y sigue siendo solo una promesa. Tampoco se han especificado los daños que la política buscaría como resarcimiento, aunque su padre, el también político de extrema derecha, identificado con políticas racistas y de antisemitismo, declaró en junio pasado que debería solicitar un millón de dólares.
Madonna tiene proyectado otro concierto en Niza, sur de Francia, en agosto. A ver si para ese momento ya hay demanda en trámite y si, a petición de la francesa, el juez no ha emitido una orden que impida a la cantante trasmitir de nueva cuenta el polémico vídeo en territorio francés.