La Comisión Europea propuso que existan licencias de derechos de autor que tengan validez en los veintisiete países miembros de la Unión Europea (UE), y la armonización de las normas para las sociedades gestoras de estos derechos.
"El objetivo es que la propiedad intelectual se adapte a su época, y ésta es la del mercado único, de los derechos de autor y de internet", afirmó el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier.
Además de las licencias, la iniciativa propone la creación de reglas armonizadas en la UE para todas las entidades de gestión colectiva de derechos obligándoles a transparentar sus cuentas, concediéndoles 12 meses tras el año fiscal en el que se reproduce la canción para pagar las regalías. Y los fondos por los temas cuyos propietarios no estén identificados pasarán a ser suyos después de cinco años.
Pero la propuesta no es del todo satisfactoria para los artistas, ya que respecto a las sociedades gestoras han levantado un voz de protesta encabezados por Nick Mason, de Pink Floyd, Ed O'Brien de Radiohead, la cantante británica Sandie Shaw, el productor CJ Bolland y el director de Younison, un grupo de presión formado por artistas.
En un comunicado dirigido a la Comisión Europea declaran “Han faltado a sus promesas para abordar el problema de la falta de pago a los artistas por sus canciones y promueven a las sociedades de autor a retener el fruto de nuestra creatividad… legitimando así el fiasco más grande que se ha adoptado por parte de las sociedades de gestión en Europa… Estamos profundamente decepcionados por su elección de defender a la minoría de gestores y accionistas"
En un análisis realizado antes del anuncio del miércoles, la Comisión dijo que en 2010 las principales empresas de gestión debían 3.600 millones de euros en concepto de derecho de autores a los creadores. Los artistas dicen que la cifra es mucho mayor y que las gestoras no tienen incentivos para pagar rápido, por la rentabilidad que les da retener el dinero y que el periodo de cinco años para localizar a los titulares de derechos solo animará a las gestoras a retener el dinero que deben.
La propuesta legislativa deberá ahora recibir el visto bueno de los veintisiete países miembros y del Parlamento Europeo.