Diez días y dos horas fueron suficientes para que el jurado escuchara las pruebas y argumentos de las partes y resolviera a favor de Kevin Costner en el juicio que lo enfrentaba a Stephen Baldwin por el millonario contrato que la empresa de Costner firmó con BP, British Petroleum, para venderle un equipo de limpieza del derrame petrolero en el Golfo de México.
Stephen Baldwin y su socio en su cierre final pidieron al jurado que los indemnizará con 17 millones de dólares por los supuestos daños que Costner le había causado, pero el jurado decidió no darles la razón.
Por supuesto las partes se dijeron sus lindezas: Baldwin dijo que se le ocultaron las negociaciones que llevaba a cabo la empresa para vender equipo de centrifugado para separación de agua y aceite a BP para limpiar el derrame en el Golfo de México, por lo que accedió a vender las acciones, pero que si hubiese estado enterado de la intención de BP de comprar 32 equipos el precio en que vendió su participación hubiera sido más alto.
Costner declaró que la empresa con la participación de Baldwin se había vuelto “disfuncional”, que Baldwin nunca contribuyó a que la empresa alcanzara sus objetivos. Baldwin se defendió argumentando que nadie le pidió apoyo, pero que promovió en producto, trabajando inclusive en un documental sobre el derrame de petróleo.
Por otra parte, un testigo de Costner declaró que Baldwin había amenazado con divulgar información personal de Costner si no llegaban a un arreglo.
En razón de la decisión en contra, es posible que Baldwin apele.