La Cámara de los Comunes, la cámara baja del poder legislativo en el Reino Unido, equivalente a nuestra Cámara de Diputados, discutió modificaciones a las leyes sobre difamación con el fin de imponer a los Proveedores de Servicios de Internet, ISP, la obligación de dar información para tratar de identificar a los “trolls” en Internet, sin que las víctimas tengan que iniciar acciones legales. Los ISP a cambio recibirán protección contra demandas que reciban por divulgar esta información.
Las modificaciones sobre difamación también prevén la obligación de probar que se recibió un grave daño a la reputación o que se puede sufrir ese daño, antes de poder seguir con la demanda.
El Secretario de Justicia de ese país, Kenneth Clarke, señaló que la legislación actual permite que las consecuencias para aquellos que difunden calumnias y rumores en Internet sean mínimas.
Con la legislación propuesta, señala Clarke, los operadores de sitios web “tendrán una defensa contra la difamación, siempre y cuando cumplan con un procedimiento para ayudar a identificar a los autores del material presuntamente difamatorio… y también se asegura que la información en línea no sea fácilmente censurada por amenazas de juicios en contra de los operadores de sitios web.”
La ley prevé un año para ejercer la acción en contra de la persona que difama, contado a partir de la primera publicación, sin importar que posteriormente haya tenido otras publicaciones desactivando el riesgo permanente de que los operadores de sitios web sean demandados también por esas otras publicaciones.