A fines de octubre pasado la oficina de la intendente de Montevideo, Uruguay, Ana Olvera, fue pintada. Para hacerlo, se descolgó el cuadro titulado Lavanderas, obra del pintor uruguayo Pedro Figari, el cual, según notó la intendente un mes después, no regreso a la pared.
Al tratarse de una valiosa obra, la intendente denunció esta desaparición a la policía hace seis meses, pero es la fecha en que el cuadro ni aparece ni se tienen noticias de él.
El cuadro no era propiedad de la intendente ni tampoco de la intendencia, sino que se trataba de una obra del Museo Blanes que estaba en el edificio gubernamental en calidad de préstamo.
La extraña desaparición de esta obra levantó no pocas suspicacias y por ello directivos del museo se dedicaron a levantar un inventario de las obras que la intendencia posee en calidad de préstamo.
De esta investigación, realizada con los escasos medios del museo, “una sola funcionaria que conoce el acervo y que ha recorrido -con enorme esfuerzo y en muchos casos con dificultades de acceso a los distintos espacios- todas las oficinas del edificio", a decir del director del museo, Gabriel Peluffo, se encontró que de las 208 obras en préstamo, 21, incluyendo el cuadro de Figari, estás desaparecidas.
La investigación arrojó datos no menos curiosos, como cuadros en oficinas de la dirección de vialidad, en la oficina del secretario general de la intendencia o de servicios jurídicos, donde las obras no cumplen más que funciones decorativas pese a que son parte del acervo cultural de la ciudad.
La desaparición de las obras, sin embargo, no es nueva. En 2002 se levantó un inventario que arrojó como resultado la desaparición de cuatro obras. El siguiente inventario es éste que se ha levantado en donde el total se ha elevado a 21 obras desaparecidas, de las cuales solo una, el Figari, fue denunciado a la policía. La desaparición de los otros 20 cuadros solo empiezan a forman parte de una investigación administrativa que la intendencia efectuará a pedido de un edil. Si de esta investigación no se logra determinar el paradero de las obras, entonces se procederá a hacer la denuncia pertinente.
Pinturas misteriosamente desaparecidas de oficinas de gobierno, una curiosidad más de lo que sucede en el mundo.