El Juez de Distrito de Nueva Zelanda, David Harvey, ordenó a las autoridades norteamericanas a entregar la evidencia que tiene en contra de Megaupload para que Kit Dotcom y sus coacusados puedan conocer los alcances de las acusaciones en su contra y puedan defenderse apropiadamente en contra de la solicitud de extradición.
Estados Unidos manifestó su desacuerdo, señalando que Megaupload no tiene el derecho a conocer esa información en el proceso de extradición, pero el juez Harvey llegó a la conclusión de que esto sería injusto.
"En mi opinión, debe existir la equidad y el equilibrio debe alcanzarse, de lo contrario… se coloca el proceso de extradición en peligro de convertirse en un procedimiento administrativo en lugar de judicial ", establece el veredicto.
En su resolución el juez también cuestiona la acusaciónn presentada por el gobierno norteamericano, ya que “intenta utilizar conceptos del derechos civil sobre derechos de autor, como base de una acusación criminal de derechos de autor".
“La existencia de cargos criminales por derechos de autor es lo que proporciona los elementos para las acusaciones de crimen organizado, lavado de dinero y fraude” señala el juez, por ello ordenó la revelación de la evidencia que se tiene en contra de Dotcom y sus coacusados “de forma significativa” sobre los delitos en materia de derechos de autor, y de forma limitada respecto al resto de los delitos.
Esta decisión incluye no sólo aquella información que esté en manos de la policía de Nueva Zelanda, sino también todos los archivos en poder de las autoridades de Estados Unidos.
Si Estados Unidos no logra probar que existieron delitos en relación con derechos de autor, que sean reconocidos por las leyes de Nueva Zelanda, el caso de extradición no tendrá ningún futuro, lo cual no debe de preocupar mucho al gobierno norteamericano o la industria del entretenimiento, ya que aunque la extradición lleve mucho tiempo o no se conceda, el primer objetivo ya se cumplió, que era cerrar el sitio de Internet: Lo demás, sera ganancia.