El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, habló sobre el conflicto fronterizo con Sudán del Sur sobre la zona petrolera de Abyei y, en lo que a muchos pareció una declaración de guerra, dijo que o bien ellos terminan en Juba, capital de Sudán del Sur, y toman todo o los de Sudán del Sur terminan en Jartum, capital de Sudán, y toman todo.
Desde su independencia, el gobierno de Sudán del Sur ha estado a cargo del Movimiento de Liberación Popular de Sudán, SPLM por sus siglas en inglés, el cual luchó durante once años contra el gobierno de Sudán.
Durante el último mes los conflictos entre ambas naciones se recrudecieron en la zona fronteriza. Un conflicto que ha dejado bajas en ambos ejércitos y a miles de pobladores desplazados.
Sin embargo, el conflicto ha desembocado en esta pseudo declaración de guerra después de que Sudán del Sur tomara el campo petrolero de Heglig en la zona de Abyei, una región que en el pasado no había reclamado como suya y queda dentro de la frontera de Sudán.
Movido por este conflicto Omar al-Bashir, quien es requerido por la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad por sucesos ocurridos en Sudán y en la región de Darfur, declaró que el SPLM son insectos que merecen ser aplastados.
“Nosotros pensamos que esto se ha transformado en una enfermedad- dijo Al-Bashir en su declaración- una enfermedad para nosotros y para los ciudadanos de Sudán del Sur. La meta principal debe ser la liberación de estos insectos y liberarnos de ellos de una vez por todas, con el favor de Dios”.
De acuerdo con los enviados del Consejo de Seguridad de la ONU a la región, ambos países se encuentran “atrapados en la lógica de las guerra” y corresponsales en el país señalan que ciudadanos de uno y otro lado se están ofreciendo como voluntarios para participar en grupos paramilitares.
Sin embargo hay también un grupo de personas que están protestando en contra de esta guerra porque dicen que se trata de una lucha entre personas que hasta hace menos de un año compartían nacionalidad.