La semana empezó con el recrudecimiento de las hostilidades en la frontera entre Sudán y Sudán del Sur, que se están disputando la zona de Abyei, muy rica en petróleo. El lunes Sudán del Sur denunció que las fuerzas aéreas sudanesas están bombardeando diferentes zonas de la frontera y desplegando tropas.
Por este motivo el presidente de Sudán Omar al-Bashir, anunció que no acudiría el próximo mes de abril a Juba, capital de Sudán del Sur para la reunión que estaba prevista con el presidente de ese país, Salva Kiir.
Con la independencia ambos países llegaron a acuerdos sobre la seguridad y vigilancia de la zona limítrofe y quedó pendiente el tema de la soberanía de Abyei, la zona petrolera en disputa. Sin embargo, esos acuerdos no han sido respetados por las partes.
Los enfrentamientos han dejado, de acuerdo con datos de la Oficina de la ONU sobre Refugiados, ACNUR, más de 16,000 desplazados en la frontera, muchos de los que prefieren no moverse muy lejos de sus tierras aunque han accedido a que los niños sean trasladados a zonas más seguras.
La escalada de violencia es un tema que ocupa a varias organizaciones de derechos humanos que estiman que podría dejar no solo más desplazamientos sino también hambruna en la región lo que implicaría una nueva crisis humanitaria en África de la magnitud de la del Cuerno de África y Sahel.
El actor y activista George Clooney estuvo en Washington D.C, en semanas pasadas intentando cabildear este asunto entre los congresistas de su país y por manifestarse frente a la embajada de Sudán en esa ciudad fue arrestado por conducta desordenada. Fue puesto en libertad horas después tras el pago de una fianza.